LA
MEDIACIÓN Y LA
INTELIGENCIA EMOCIONAL
La
resolución alternativa de las disputas llegó para quedarse en
el mundo de los negocios y el comercio, aunque incluso ya es
hora de que deje de ser un camino alternativo y se constituya en la
principal manera de resolver las disputas de carácter judicial,
comercial o social. Los abogados, la gente de negocios y otros
profesionales reconocerán cada vez más la necesidad de contar
con el instrumento adecuado para dirimir cada disputa, y sus
clientes se lo exigirán.
QUÉ
ES LA MEDIACIÓN Y COMO PUEDE EVITAR
LOS PLEITOS
La
manera de comportarse en un conflicto – si se pone mala cara
o se grita, se discute racionalmente o se libra una pelea sucia-
es una cuestión de elección.
En
un proceso que fomenta la confrontación, sin embargo, todo
conspira para recompensar el comportamiento agresivo, la
calumnia de los demás, la distorsión de la verdad. Se puede
estar equivocado, pero ¡por el amor de Dios, jamás se admitirá!
La
mediación es una negociación en la que interviene la ayuda de
un tercero. El mediador realiza reuniones conjuntas y
separadas con las partes en conflicto, a fin de:
·
Reducir
la hostilidad y establecer una comunicación
eficaz.
·
Ayudar
a las partes a comprender las necesidades y
los intereses del
otro.
·
Formular
preguntas que pongan de manifiesto los
intereses reales de cada
parte.
·
Plantear
y aclarar cuestiones que han sido pasadas
por alto, o que no han
recibido la suficiente atención.
·
Ayudar
a las personas a concebir y a comunicar
nuevas ideas.
·
Ayudar
a reformular las propuestas en términos más
aceptables.
·
Moderar
las exigencias que no son realistas.
·
Comprobar
la receptividad a nuevas propuestas.
·
Ayudar
a formular acuerdos que resuelvan los
problemas actuales,
salvaguarden las relaciones y
permitan prever necesidades futuras.
LA
MEDIACIÓN ESTABLECE RELACIONES
EN LUGAR DE DESTRUIRLAS
Cuando
la relación es de fundamental interés para todas las partes
– ya sea que una disputa poner en peligro una valiosa relación
comercial, o cuando una pareja que se divorcia tiene que preservar
algún tipo de relación a causa de sus hijos-, entonces sin
duda debe intentarse la mediación antes de recurrir a los métodos
de enfrentamiento.
EN
EL PROCESO DE MEDIACIÓN SE
VALORAN ESPECIALMENTE LAS EMOCIONES
Los
conflictos siempre nos afectan emocionalmente, y
necesitamos que los demás comprendan cómo nos sentimos y cómo
nos afecta una situación. Debajo del traje del hombre de
negocios, y del relato desapasionado de la situación de la compañía,
se oculta un ser humano reprendido por el director general,
criticado por su esposa por trabajar a deshoras, preocupado por la
posibilidad de perder el puesto si las cosas no salen bien, o
amenazado por subordinados molestos.
El
procesos de la mediación brinda diversas oportunidades y alienta
a las personas a
expresar sus emociones, a decirles a los demás cómo se
sienten. Una vez aclarada la confusión emocional, las
partes pueden abordar las cuestiones fundamentales de la discusión.
Separadas de los sentimientos, esas cuestiones suelen
resultar más fáciles de resolver de lo que las partes creen.
LA
MEDIACIÓN RESTABLECE LAS PERSPECTIVAS
Como
dijo alguna vez un político importante, bastante sensato, la política
no está relacionada con la administración racional de un país, sino
con la pasión y la creencia de poder cambiar las cosas para que
mejoren. Perfecto, pero la pasión y la razón no deben
excluirse mutuamente. Necesitamos la energía que genera y
libera la pasión; pero también necesitamos que la energía se
asiente en la razón y la realidad para que no se desperdicie.
LOS
MEDIADORES ATENÚAN EL NIVEL DE TENSIÓN Y AGRESIVIDAD
Los
mediadores tiene que ser pacientes, reflexivos y bastante
tolerantes. También necesitan un fuerte sentimiento de
autoconfianza, que no pueda debilitarse por la ira o la
falta de consideración. La manifestación de emociones
fuertes constituye una parte importante de la mediación –
es una de las razones por las cuales pueden dar buenos resultados
cuando otros métodos fallan -, y el mediador debe tener nervios
lo bastante fuertes como para dejar que la gente a veces grite, y
también para frenarla en otras ocasiones.
LOS
MEDIADORES ESCUCHAN CON
ATENCIÓN E INTERÉS
El
ego puede erigir una poderosa barrera que impida escuchar bien a
los demás y, aún más, ponerse en el lugar del otro. Los
mediadores no sólo tienen que ser capaces de hacerlo para
comprender muchas situaciones y percepciones diferentes, sino
que también tienen que ayudar a otros – con poderosos egos
impregnados de ira e hipocresía – para que hagan lo mismo.
Los
mediadores tiene que escuchar una mezcla de:
·
Hechos
·
Emociones
·
Prejuicios
·
Percepciones
·
Suposiciones
·
Opiniones
Cuantas
más ideas se pongan sobre la mesa, más probabilidades habrá
de que la gente se distienda y comience a explorarlas, hasta
encontrar la solución al conflicto con el menor costo material y
psicológico para ambas partes, y protegiendo al máximo posible
la continuidad de la relación.
LA
MEDIACIÓN PRODUCE ACUERDOS CREATIVOS
Tiene
el efecto de:
·
ayudar
a aceptar cualquier tipo de acuerdo;
·
establecer
relaciones;
·
asegurar
que se ponga el acento en las
oportunidades del
futuro, y no en los
problemas del
pasado.
CIRCUNSTANCIAS
QUE FAVORECEN LA MEDIACIÓN
·
La
relación es importante.
·
Las
partes quieren conservar el control sobre el
resultado.
·
Las
dos partes tienen un buen argumento.
·
No
existe una gran disparidad de poder.
·
La
rapidez es importante.
·
En
gran medida, la causa del conflicto es la mala
comunicación y los
consiguientes malentendidos.
·
Hay
cuestiones técnicas muy complejas.
·
Un
precedente adverso sería un inconveniente para
ambas partes.
·
Es
importante mantener un carácter confidencial.
·
Es
probable que el caso se solucione de todos
modos en los
tribunales, pero no antes de que
ambas partes hayan tenido que
sufragar cuantiosos
gastos legales.
·
Las
dos partes necesitan, más que nada, la
oportunidad de
desahogarse.
·
Ninguna
de las partes desea realmente entablar un
juicio.
