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IMPORTANCIA DE LA INTELIGENCIA EMOCIONAL EN LAS RELACIONES SOCIALES

Paulina Martínez Maldonado

                                                                                                                                                               

  Las

 sociedades modernas viven en torno a la inteligencia,  los padres   anhelan educar hijos inteligentes, profesionales,  y desde este ángulo se abre todo un mundo de alternativas  con respecto a la inteligencia; la inteligencia artificial   revoluciona   la computación   y la tecnología,  atribuyendo una cualidad  reservada celosamente  a la especie humana, pero actualmente    atribuida a objetos inanimados.   Los tiempos en que vivimos necesitan  cada día más  de la inteligencia,  ya no es de gran utilidad la capacidad de resolver difíciles ecuaciones matemáticas, eso no basta,  ahora se necesita ser  y parecer emocionalmente inteligente.   Es más  útil  a veces saber callar ante una persona que se encuentra descontrolada  y no entregarle un cúmulo de razones para hacerla ver que está equivocada, y   también saber dirigir esas emociones sin reprimirlas  evitando generar  angustias   y represiones posteriores. 

 Las investigaciones en el ámbito  de la inteligencia emocional han llevado a los investigadores a  realizar estudios neurológicos para encontrar respuestas científicas  a las interrogantes  que se plantean en la actualidad; de ellas la inquietud más interesante  podría ser:  ¿Qué es lo que diferencia a los hombres y mujeres de éxito de aquellos que no los son? ¿Si hombres y mujeres realmente inteligentes con un cociente intelectual alto, no consiguen el éxito esperado y pronosticado por sus padres y  profesores que los vieron crecer hasta la etapa adulta?.   Tiempos difíciles para aquellos que se deciden a buscar un empleo y aún siendo profesionales universitarios,  se encuentran con la sorpresa de que la organización  que recluta personal necesita un perfil   psicológico totalmente distinto de  aquel que ellos poseen, así encontramos en los periódicos de hoy anuncios con estos requerimientos:  Se necesita personal calificado,  con disponibilidad, iniciativa,  capacidad de trabajo en equipo,   buenas relaciones  interpersonales, adaptación al cambio,  influencia  y  liderazgo positivo, manejo de conflictos, comunicación efectiva  y eficaz,  en fin, por   mencionar alguna de ellas.

Frente a este perfil   las personas calificadas pero poco seguras de sus capacidades  no insistirán en presentarse a una entrevista,  ni menos enviar su currículum.   Esta es la forma más   sutil de seleccionar personal, apuntando a  cualidades   emocionales de  los seres humanos.  

  Hace un tiempo   se realizaron estudios  que pretendían encontrar una respuesta biológica a la agresividad, para ello se sometieron a análisis   aquellos criminales   que no demostraban ningún arrepentimiento ante los hechos de su autoría, el resultado fue clarificador,  la mayoría de aquellos individuos  presentaba en un tac (tomografía axial computarizada)   gran parte de su masa cerebral destruida, lo que  influía en sus emociones y en la capacidad de sentir empatía  por los demás,  por lo que  cometían sus crímenes con el menor arrepentimiento,  mostrándose  fríos ante sus víctimas.  

 Algunos de estos hechos crueles recorren el mundo  y se presentan a nuestros ojos   como horrendos,   increíbles  y poco humanos, pero en realidad son cometidos por personas, muchas de ellas seguramente con un cociente intelectual normal  y en ocasiones alto.  

  Los trabajos realizados   en el área de la Inteligencia emocional pretenden dividir la inteligencia, reconocida por todos como aquella que nos permite desarrollarnos intelectualmente con eficacia en alguna tarea  que implique   habilidades intelectuales, de  aquella inteligencia relacionada con el manejo de las emociones: autoestima, seguridad en sí mismo, sentido del humor,  tolerancia al fracaso, entre otras, cuando ambas deben actuar en una persona de manera simultánea, aunque  en algunos individuos  se deja entrever  una de ellas por sobre la otra, pero eso no significa que este individuo carece  de las cualidades  que nos distinguen  como  personas.       

La inteligencia emocional la  reconocemos en  la antigüedad  valorada como una cualidad en  el ser humano, obviamente no con este término, pero  si recordamos la vida de los griegos, ellos  valoraban la sabiduría por sobre todas  las cosas, de hecho los sabios más reconocidos de la Hélade  eran filósofos, personas prudentes, pacientes, sabias  y tolerantes.

La sabiduría en otras palabras, viene a ser lo que conocemos  actualmente  como inteligencia emocional,  en el párrafo que leemos a continuación visualizamos rasgos  de una persona emocionalmente inteligente:   “ Cualquiera puede ponerse furioso..... eso es fácil.  Pero, ponerse furioso con la persona correcta, en la intensidad correcta, en el momento correcto, por el motivo correcto  y de la forma correcta...  eso no es fácil”. -  Aristóteles,  párrafo citado por el Dr.  Alexis Codina,  “Introducción a la Inteligencia Emocional”... www.calidad.org. 

  Desde ese punto de vista recordemos algún episodio de nuestra vida en el cual  perdimos el control de una situación, seguramente  al cabo de unos minutos, horas o tal vez días,  nos hayamos arrepentido de nuestro actuar,   quienes han solicitado disculpas correspondientes pidiendo de alguna manera  enmendar el error, han puesto en marcha una  cualidad  de las personas emocionalmente inteligentes, la capacidad de reconocer errores,  quienes  no lo han hecho  y han justificado su actuar  diciendo que fueron totalmente agredidas  o de alguna forma empujadas a reaccionar así, tendrán que repasar algún decálogo de los que se encuentran de moda hoy en día para lograr éxito en sus relaciones  interpersonales.

            La inteligencia Emocional ha sido tema obligado en todos los sectores  laborales,  esto se debe  al gran éxito de  D. Goleman  al publicar  su Best Seller   “Inteligencia Emocional”  en 1995   el interés por el tema creció enormemente, aunque este no fue el primero  en preocuparse  por  definir  esta área de la inteligencia, pero sí fue el de mayor  difusión y marketing  y además de aceptación  por los lectores de todo el mundo,  Goleman con un lenguaje sencillo  llega a  distintos segmentos de la Población  y seguramente ese es un factor,  de los muchos que avalan su rotundo éxito, en todo caso, es bueno mencionar que en  1920 Thorndike  definía  lo que se relacionaba con el control de las emociones.

            En las organizaciones, se habla de organizaciones inteligentes, de mentes colectivas, de aprendizajes sociales, destacando  una cualidad básica del hombre:  El ser gregario por excelencia.   Sin ir más lejos los investigadores reconocidos en el área han clasificado las inteligencias, es el  caso de  Howard Gadner, Profesor de la Universidad de Harvard, él   clasifica la inteligencia en 7 tipos bien definidos:  Inteligencia Lingüística, Inteligencia lógica, Musical, Visual, Kinestésica, Interpersonal e Intrapersonal, estas dos últimas relacionadas con la Inteligencia Social, aquella de la que nos preocuparemos a continuación.   

   

LAS RELACIONES HUMANAS SON UN ARTE

PARA HACER ARTE ¿NECESARIAMENTE HAY
QUE SER ARTISTA?

            Esta es una interesante pregunta que ha surgido en el desarrollo del  documento, ¿será necesario ser artista para cultivar  aquellas cualidades especiales en el ámbito de la inteligencia social?

            ¿En qué medida el artista es esfuerzo?  ¿Y en  qué medida es sólo talento?.  Sin duda nuestra vida es el resultado de una influencia constante  del medio sobre nuestras emociones, nuestras sensaciones, nuestra forma de ver lo que nos rodea, así si tuviéramos que separar de manera inevitable dos gemelos al nacer, sin duda se parecerían en muchas cosas, pero en muchas otras serían totalmente distintos.

            Nuestra inteligencia emocional, llevada al área social es  modificable, educable   y altamente necesaria para obtener  puestos de trabajo,  respeto   de los demás,   pero por sobre todas las cosas,  esta inteligencia interpersonal, es decir, la manera de cómo interactuamos con los otros  nos producirá   si es positiva, un equilibrio interior,  si esta relación interpersonal   es   conflictiva,    no existirá   equilibrio emocional  interno, lo que será causa de  angustia, desasosiego,  y a la larga  afectará la salud   manifestándose un sinnúmero de enfermedades psicosomáticas.  

            La verdad  de este  cuento es que  se puede modificar  la forma en que el ser humano se relaciona con sus semejantes, somos seres gregarios, sociales, éste es un fundamento básico, esencial,  la clave está en encontrar la satisfacción personal y la fórmula para aceptar a los demás, para  conducir  situaciones  de conflicto, para sobrellevar  stress laboral,  para  hallar  soluciones satisfactorias a problemas  cotidianos, etc.       La inteligencia social, tal como la clasifica  Gadner, como inteligencia interpersonal,   depende del manejo que nosotros tengamos con  las situaciones  a las cuales nos vemos enfrentados en sociedad.

 LAS RELACIONES SOCIALES Y UN POCO DE HISTORIA

Los crímenes fueron registrados  en la antigüedad,  y muchas veces cambiaron el curso de la Historia, así la violación de Lucrecia, terminó con  la  Monarquía  Etrusca en Roma y   comenzó la República. 

 Pero al igual que este hecho,  llama la atención,  el valor supremo que adquiría  la tolerancia, y el equilibrio emocional  en la vida de los Griegos,  llamado Sohprosine,  un equilibrio que iba más allá de lo bueno y lo bello,  reuniendo características  valóricas  en la persona.  

Durante la Edad Media,  las sociedades bárbaras,   implantaron un régimen del terror,   no existía seguridad en los otros,  la   relación del hombre  en sociedad  era una relación de dependencia para proteger su vida y la de su familia, se destruyó por muchos años la  vida social Europea.  Acá surge   el siguiente cuestionamiento:  ¿Cómo es mi relación con el medio, mi percepción  de la sociedad,  qué seguridad tengo de los otros, cuál es el nivel de confianza  que manifiesto hacia  los que me rodean?

   La importancia de la sutileza, de la belleza y del amor, expresada  gloriosamente en las artes y letras,  se manifiesta de manera explosiva  en el presente y pasado siglo XX, las pinturas de Matta, y  sin ir más lejos  un Picasso en Guernica nos muestran con transparencia una sociedad que se autodestruye, una  sociedad que   teme el fin del mundo en cualquier momento.  Ante esta  situación   la percepción  del medio  puede ser dañino en  nuestro inconsciente

 Por favor complete la  siguiente frase con alguna palabra que usted haya escuchado  de alguien:      Esta Sociedad de ____________________

           Acaso usted completó esa frase con alguna palabra  bondadosa, ¿por casualidad completó la frase con la palabra amor?  Si  es así,  me alegro por conocer una persona que tiene un concepto altruista de la sociedad  de hoy.

Nuestra relación con el medio sin duda es difícil, y conforma otro aspecto de nuestra inteligencia interpersonal, aquella que no se practica, aquella que habita en nosotros, y de manera silenciosa  nos conduce a actuar de una forma determinada.   Sin embargo,  debemos considerar que la importancia de la inteligencia emocional en las relaciones humanas    son aplicables  a la familia, el trabajo, la amistad, el amor, etc.     

De ahí su importancia, abarcan  los distintos aspectos en la vida de un ser humano, y condicionan   su felicidad y armonía interior.

 

Bibliografía:

1-  Inteligencia Emocional en la Gestión Educativa”. M.E   Nordenflycht, Magíster   en Gestión, Universidad de las Américas, Chile, 2002.

2-      www.inteligencia-emocional.org, artículos  y casos  publicados en la página

3-      www.gestiopolis.com, artículos  publicados en el área de Recursos Humanos

4-      Introducción a la Inteligencia  Emocional para el trabajo Directivo”,  Dr. Alexis Codina, Universidad de Cuba. Publicado en www.calidad.org

5-       “El origen de la Inteligencia Emocional”, Abel Cortese. www.inteligencia-emcional.org                                           

6-      Para una Organización Emocionalmente Inteligente”, Dr. Hendrie Weisenger

7-        “La Inteligencia Emocional”. D. Goleman.Ed. Javier Vergara, Buenos Aires, 1995.  Argentina.

 

 

Paulina Martínez Maldonado,   varinialee@hotmail.com



 

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