Preguntas frecuentes Beneficios

Artículos

  Seminarios y talleres Quienes somos
Habilidades prácticas Casos

Tests

Investigaciones Contáctenos
   Aplicaciones
  prácticas
   IE en la Empresa
   IE en la Salud
   IE en la Familia
   IE en la Pareja
   IE en la Educación
   IE en el Liderazgo y 
   Adiminist. Pública 
   Actividades
  Programa talleres
  Programa seminarios
  Clases abiertas
   Información
  Links en inglés
  Links en español
  Bibliografía
  Contáctenos
  E-groups
  Secciones
  recomendadas
 Poesías
 Perlas
 Presentaciones
  Secciones
  recomendadas
 Poesías
 Perlas
 Presentaciones



 

SIN RIESGOS NI EFECTOS SECUNDARIOS:
LA INTELIGENCIA EMOCIONAL
Y LA SALUD

‘Más vida puede escurrirse a través del pensamiento de un hombre que a través de una herida abierta’, escribió el poeta Thomas Hardy

La medicina china lo sabe desde hace tiempo: la salud y las emociones están estrechamente ligadas. Así pues, establece una relación entre los trastornos orgánicos y determinadas emociones y estados de ánimo: las enfermedades del bazo y del estómago, por ejemplo, con la timidez, las cavilaciones y las aprensiones; las enfermedades de los pulmones y del intestino grueso con la tristeza y la resignación.

Los factores psicológicos del paciente deben incluirse en los diagnósticos, los tratamientos y la prevención de enfermedades. En este sentido, los terapeutas satisfacen una necesidad que es descuidada por muchos profesionales de la medicina académica y más bien técnica.

Algunas actitudes emocionales -tales como el temor, la amargura, la ira, el resentimiento- producen un efecto maligno en el cuerpo. Otras, en cambio, promueven la felicidad, el bienestar y aumentan la resistencia a la enfermedad.

Hay algo seguro: la adquisición de las actitudes beneficiosas ejercerá amplios efectos puesto que actúan sinérgicamente. En esto se diferencian de los preceptos de salud física que tienen un efecto muy circunscripto. Comer salvado, por ejemplo, mejora la función intestinal, pero en nada ayuda a mejorar las relaciones interpersonales. Igualmente, correr aumenta la eficiencia del corazón y los pulmones, pero poco ayuda a aumentar la felicidad. Seguir las actitudes mentales saludables no sólo aportará salud, sino también amistad, alegría y paz interior.

Una actitud mental saludable es un determinante mucho más importante de la salud que un esquema saludable de comportamiento físico. Por eso los griegos y los romanos tuvieron una actitud más holística hacia la salud. Hicieron hincapié en la importancia del concepto mens sana in corpore sano: mente sana en cuerpo sana.

Los experimentos de laboratorio confirman que el estrés mental afecta la resistencia a la enfermedad. Si se inyecta a monos una proteína extraña se protegen mediante la producción de anticuerpos adecuados. Pero esta respuesta defensiva natural se ve afectada si su equilibrio mental está alterado por la exposición a una mezcla de ruido y luces brillantes destellantes, ¡el tipo de estrés que los habitantes urbanos experimentamos todos los días!

 Reconociendo esta realidad, el propio Louis Pasteur declaró: ‘Me temo que el virus no es nada, y el terreno lo es todo’.

Incluso en la eterna lucha contra el cáncer, nunca debemos olvidar que lo que comemos es casi con certeza menos importante que lo que nos está comiendo.

 

 

 

 



 

preguntas frecuentes | beneficios | artículos | seminarios y talleres | quiénes somos
habilidades prácticas | casos | tests | investigaciones | contáctenos