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HABILIDADES
PRÁCTICAS
DE LA INTELIGENCIA EMOCIONAL:
AUTOCONCIENCIA
"El dolor
termina sólo a través del conocimiento
propio, de la lúcida percepción alerta de
cada
pensamiento y sentimiento, de cada uno de
los
movimientos de lo consciente y lo oculto".
J. Krishnamurti
La Inteligencia Emocional comienza con la
autoconciencia. El término conciencia se usa
para distinguir, entre las funciones
mentales, las características que se refieren
tanto al llamado 'estado de conciencia', o
para designar los procesos internos del
hombre de los que es posible adquirir
conciencia, y es en este último sentido que
utilizamos el término autoconciencia.
En el primer caso, la conciencia es
vigilancia o estado de alerta y coincide con
la participación del individuo en los
acontecimientos del ambiente que le rodea.
La autoconciencia no es una función tan
simple y directa como pudiera parecer a
primera vista, y menos respecto a nuestras
emociones. Si digo, por ejemplo, que estoy
enojado/a, quizá lo esté, pero puede que
también esté equivocado/a. Puede que en
realidad tenga miedo, esté celoso/a, o que
sienta las dos cosas.
¿Cómo hacemos para tener una conciencia
exacta de lo que nos está pasando (en el
cuerpo) y qué estamos sintiendo (en la
mente)?
A esta pregunta responde el principio de la
autoconciencia, primer paso de la
Inteligencia Emocional, porque ésta sólo se
da cuando la información afectiva entra en el
sistema perceptivo.
Por ejemplo, para poder controlar nuestra
irritabilidad debemos ser conscientes de cuál
es el o los agentes desencadenantes, y cuál
es el proceso por el que surge tan poderosa
emoción; sólo entonces podremos aprender a
aplacarla y a utilizarla de forma apropiada.
Para evitar el desaliento y motivarnos,
debemos ser conscientes de la razón por la
que permitimos que ciertos hechos o las
afirmaciones negativas sobre nosotros afecten
nuestro ánimo.
Para ayudar a otros a ayudarse a sí mismos,
debemos ser conscientes de nuestra
implicación emocional en la relación.
La clave de la autoconciencia está en SABER
SINTONIZAR con la abundante información
-nuestros Sensaciones, Sentimientos,
Valoraciones, Intenciones y Acciones - de que
disponemos sobre nosotros mismos. Esta
información nos ayuda a comprender cómo
respondemos, nos comportamos, comunicamos y
funcionamos en diversas situaciones. Al
procesamiento de toda esta información es a
lo que llamamos autoconsciencia.
Un alto grado de autoconciencia puede
ayudarnos en todas las áreas de la vida, y
especialmente en ella enseñanza, el estudio y
el aprendizaje.
Junto con los sentimientos o las emociones
aparecen manifestaciones físicas como
transpirar, respirar con dificultad, la
tensión o la fatiga. Y también hay
manifestaciones cognitivas (p. ej: de
emociones angustiantes), como una falta de
concentración, conducta motriz o física
desacelerada, congelación o abarrotamiento y
bloqueo de los procesos del pensamiento,
tales como el olvido o la confusión.
Una herramienta clave de la autoconciencia es
la toma de conciencia del propio cuerpo y de
sus señales de excitación.
Tenemos que llegar a ser capaces de describir
nuestro cuerpo y nuestra mente con vívido
detalle, incluida la respiración, la
transpiración, el desasosiego, la falta de
concentración, los pensamientos inquietantes,
el contenido de esos pensamientos (p.ej: en
el caso de miedo o preocupación, los peligros
específicos que promueven esos estados
anímicos).
Empezar a mirar las manifestaciones
exteriores de excitación interior como
absolutamente naturales y comunes. Comprender
que no matan, y saber positivamente que la
conciencia les va quitando el poder a esas
señales.
Si una persona tiene poca autoconciencia o
conocimiento de sí mismo/a, ignorará sus
propias debilidades y carecerá de la
seguridad que brinda el tener una evaluación
correcta de las propias fuerzas.
Las personas que tienen autoconciencia
también pueden ser capaces de energizar a los
demás, de comprometerse y confiar en quienes
desarrollan una tarea con ellos. |
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Director del Portal:
Abel Cortese |
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CONVIÉRTASE
EN MENTOR EMOCIONAL DE SÍ MISMO/A Y DE OTRAS PERSONAS:
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