|
|
ENSEÑAR
A LOS HIJOS
A HACER LAS COSAS
POR SÍ MISMOS
Cuando
los padres creen que deben hacerlo todo por sus hijos, tal vez
los niños no aprendan a ser responsables por sí mismos. Los
buenos padres son aquellos que hacen menos cosas por sus
hijos, dejándoles asumir responsabilidades a ellos. Este es
un ejemplo en que menos es más.
Los padres con demasiadas ganas de ayudar se arriesgan a
incapacitar emocionalmente a sus hijos. El meollo de la cuestión
es que los padres arrebatan el poder a sus hijos cuando hacen
por ellos cosas que ellos pueden y deben hacer por sí mismos.
La ayuda debe ofrecerse cuando ha sido previamente solicitada
y debe ir dirigida a ayudar al niño a utilizar sus propios
recursos para solucionar el problema. Si los niños dicen que
necesitan ayuda, la pregunta que hay que hacer es: ¿Qué te
gustaría que hiciera yo? Los niños que han pedido ayuda
otras veces ofrecerán una respuesta razonable. Los niños a
los que se les ha prestado demasiada ayuda tienen problemas
para contestar porque no han analizado lo que necesitan para
poder identificar los recursos que ellos mismos no poseen. Si
el padre es selectivo a la hora de prestar ayuda, el niño
aprenderá a tener más recursos.
Los buenos padres dan oportunidades a sus hijos para que
aprendan a pedir ayuda y a controlar su capacidad para
soportar la frustración, a la vez que aguantan su propio
desasosiego cuando ven a sus hijos intentando solucionar un
problema que les supera. |
|
|
|
Director del Portal:
Abel Cortese |
|
|
CONVIÉRTASE
EN MENTOR EMOCIONAL DE SÍ MISMO/A Y DE OTRAS PERSONAS:
|
|