Vergüenza
negativa: personas dominadas por ella
Una
mujer de treinta años ha consultado a tres psicólogos en los últimos
cinco años. Su queja siempre ha sido la misma: "No importa ya lo que
haga, no importa lo que lea o con quien hablo, el caso es que siento que
no valgo nada. Estoy segura que nadie podría amarme jamás porque no
tengo ninguna cualidad. Me siento totalmente fracasada. Me odio."
Un
hombre de mediana edad carece de una identidad propia. Se esfuerza por
complacer a todas las personas con las que se trata de ser como ellas
quieren que sea. Usa tan bien una máscara afable, que incluso ni él
mismo sabe lo que pasaría si se despojara de ella. Cree que si los demás
pudieran ver a través de su máscara, descubrirían que no vale nada y
que es un ser repulsivo, Está convencido de que no querrían volver a
verlo. Esa carencia de identidad se traduce en una viciosa dependencia
de artificios.
La
vergüenza crónica e implacable es devastadora. No tiene ningún
parecido con la vergüenza normal y sana descrita en la sección
anterior. Para las personas que se dejan dominar por ella es muy difícil
curarse. Atrapadas en sentimientos de devaluación, inadecuación y
desesperación dudan de su propio valor como seres humanos. Se juzgan a
sí mismas sin piedad, y frecuentemente tratan de ser perfectas en un
intento desesperado por librarse de la vergüenza.
¿Cómo
es el proceso por el cual las personas se convierten en seres dominados
por la vergüenza? La respuesta más honesta es que nadie sabe
exactamente qué atrapa a estos individuos en este dominio.
Cierto,
muchas personas crecen en familias en las que las humillaciones, ataques
personales y amenazas de abandono son cosa de todos los días. Otros,
como adultos, se encuentran atrapados en relaciones enfermizas de vergüenza
con sus parejas o jefes y poco a poco van perdiendo su autoestima.
Cualquiera que sea el origen histórico o inmediato de la vergüenza,
las personas que están dominadas por ella han aprendido a humillarse a
sí mismas repetidamente. Generalmente creen que los demás las
desprecian. Sin embargo, la clave es que se desprecian a sí mismas más
de lo que pueda hacerlo cualquier otro.
Exploraremos
las diferentes fuentes de la vergüenza en una sección posterior. El
propósito de esta sección es describir las conductas y pensamientos de
las personas dominadas por ella. También señalaremos los diferentes
mecanismos que usan para sobrevivir.
El
mundo de la persona dominada por la vergüenza