CÓMO
SUPERAR LA VERGÜENZA
Manual Práctico
Basado
en las Investigaciones de Ronald y Patricia Potter-Efron

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5.
Regularmente revisa tus progresos
Ten
paciencia con tu vergüenza pero no te olvides de ella. Los hábitos de la
vergüenza que están profundamente enraizados son muy difíciles de romper
y podrían volver a tu vida, esta es la razón de la necesidad de las
sesiones de repaso. Trata de encontrar a otra persona que también esté
interesada en desafiar a la vergüenza y reúnete con ella de vez en cuando
para revisar el progreso de cada uno.
Recuerda
que la vergüenza se cura mejor en compañía de otros. Pero aunque tengas
que repasar tus notas solo, asegúrate d hacerlo por lo menos una vez al
mes. En este repaso podrás reconocer que gradualmente has alterado tanto
tus hábitos de pensamiento como los de tu conducta y relación con los de más.
De tiempo en tiempo también podrás notar que estás perdiendo terreno en
una o más áreas que involucran la vergüenza. Esta será la señal para
que dediques más tiempo a pensar en lo que necesitas hacer y con quién
puedes hablar para ayudarte a aliviar la vergüenza. Es el momento idóneo
para reflexionar sobre tu progreso.
Tu
repaso debe ser lo más específico posible. Hazte las siguientes preguntas:
.
¿Qué he hecho en los últimos días que me ayude a sentirme humano? ¿Con
quién he compartido tanto mi vergüenza como mis buenos sentimientos?
.
¿He actuado recientemente como si no fuera ni mejor ni peor que otros? ¿He
empezado a sentirme otra vez como superior o inferior?
.
¿Me estoy tratando como víctima? Si es así, ¿qué puedo hacer para
volver a tener más control en mis pensamientos y conductas?
.
¿Estoy actuando de forma competente o incompetente? ¿Me puedo contentar
con ser "suficientemente bueno" o tengo que ser perfecto?
Preguntas
como éstas nos recuerdan que la vergüenza disminuye cuando se remplaza por
el interés en uno mismo y el respeto hacia los demás.
Sumario
La
vergüenza exige alivio. Afortunadamente, nos señala direcciones específicas,
Si nos damos el tiempo necesario y la energía suficiente para entender
nuestra vergüenza, podremos tener conductas que la remplacen con la
dignidad y el respeto a uno mismo.
Podemos
curar las heridas de la vergüenza en dos fases, cada una consta de cinco
pasos. Primero está la fase de comprensión que termina cuando aprendemos
que la vergüenza es inevitable y legítima. Después viene la fase de acción
que culmina cuando nos preparamos mental y físicamente para realizar
acciones que nos conduzcan a nuestras metas. Estos principios generales se
aplican sin que importen las fuentes específicas de la vergüenza.
En
las secciones siguientes nos centraremos en curar la vergüenza analizando
tres fuentes específicas: la familia, las relaciones actuales y la vergüenza
infligida por uno mismo. Nuestro objetivo es ayudarte a desarrollar más
ideas detalladas sobre cómo mejorar la valoración de uno mismo.
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