6.
Remplaza esa conducta con acciones respetuosas hacia los demás
Las
personas crean un vacío en la comunicación cuando abandonan algún
tipo de conducta, pero no lo remplazan por otro. Por ejemplo, una pareja
se comprometió a dejar de avergonzarse el uno al otro cuando se dieron
cuenta del daño que estaban haciendo a la relación, pero después
descubrieron que no tenían nada de qué hablar. Su relación estaba tan
dominada por la vergüenza que en la ausencia de las continuas críticas
mutuas, ésta había quedado virtualmente vacía.
El
halago, el respeto y el aprecio son algunas de las maneras positivas
para remplazar las palabras y acciones avergonzantes. Estas nuevas
conductas pueden dificultarse al principio. Muchas personas tendrán que
hacer un esfuerzo consciente para aprender a hablar de una forma que no
avergüence al otro. Primero, necesitarán prestar atención a las cosas
buenas, en lugar de los defectos. Segundo, tendrán que aprender cómo
decir a los demás que los respeten y los aprecien. Por último,
necesitarán resistir el impulso de alabar y reprobar al mismo tiempo,
ya que de esta manera sólo se vuelve a las conductas vergonzosas.
A
continuación exponemos algunas ideas que te servirán si aceptas
comprometerte a aprender a hablar en formas que no avergüencen a los
demás:
.
Empieza cada día con el propósito renovado de respetar la dignidad de
los demás.
.
Pon atención a las palabras y acciones positivas de las personas a
quienes estimas.
.
Busca la bondad interior de todos lo que te rodean. El respeto se basa
en el aprecio de los otros como seres humanos sin tomar en cuenta sus
conductas específicas.
.
Dile a los otros que son buenos, que son lo suficiente mente buenos, que
son dignos de ser amados y que son importantes. No permitas que las
palabras se te queden atoradas en la garganta.
.
Nunca uses los halagos como preparación para la crítica. ("Me gustó
mucho lo que cocinaste para cenar, pero...")
.
Puedes respetar a la gente aunque no estés de acuerdo con ella. En toda
relación es inevitable algún conflicto, pero esto no es una excusa
para las conductas avergonzadoras.
.
No esperes ni exijas que te alaben cuando expreses tu aprecio. Podrían
no obtenerlo. No lo uses como una justificación para agredir.
.
Pon mucha atención a los cambios que ocurren en tu interior cuando
sustituyes el respeto por la vergüenza. Recuerda que eres el que más
se beneficia de estas nuevas conductas. El respeto a los demás,
eventualmente aumentará el respeto a ti mismo.
7.
Piensa en cómo te han avergonzado otras personas significativas y en el
daño que te han hecho