2.
Piensa en lo que obtienes avergonzando a otros
Una
de las razones por las cuales una persona avergüenza a otra es,
simplemente, la costumbre. Algunas veces el hecho de avergonzar se ha
vuelto tan común que se hace automáticamente. Las personas avergüenzan
a otros por muchas razones adicionales; algunas de ellas son el deseo de
poder y control, el deseo de sentirse superior, y como manera de
defenderse contra la exposición de su propia vergüenza.
Soy
más fuerte que tú, es a veces el mensaje
escondido de aquellos que usan la vergüenza para obtener poder y control
sobre otra persona. Le dice que es débil, incompetente, inútil y
endeble. Le señala sus imperfecciones como evidencia de que él debe
controlar su vida. Es posible que los mensajes sean muy crudos. ("Eres
tan irresponsable que yo tengo que manejar nuestra chequera.") O pueden
ser más sutiles. ("Sigue tratando querida. Quizá uno de estos días
podrás manejar el dinero. Mientras tanto es mejor que yo haga todos
nuestros cheques.")
Soy
mejor que tú, es el mensaje oculto que
proviene de una persona que quiere sentirse superior a sus compañeros de
trabajo o socios. Se concentra en las "imperfecciones" personales o
culturales de los otros, Por ejemplo, podría decirle a un socio que es
demasiado crudo, mal educado o muy simple como para compararse con ella.
Esta persona avergüenza a los otros para continuar sintiéndose
especialmente talentoso usa la vergüenza para mantener su prestigio.
Mejor
tú que yo, es por lo general el pensamiento de una persona que avergüenza
a los otros para que ellos no puedan avergonzarla. Esta maniobra defensiva
es muy común en las relaciones en las que las dos personas compiten por
avergonzar al otro. La idea es dar el primer golpe. Por ejemplo, una mujer
se protege de su vergüenza atacando la flojera de su marido antes que él
critique sus hábitos de comida.
La
vergüenza puede ayudar a mantener el poder, el prestigio y la seguridad
de una persona. ¿Entonces para qué querrían prescindir de un arma tan
poderosa? Definitivamente muchas personas se niegan a dejar de avergonzar
a otros, prefieren dominar en vez de alcanzar la intimidad. Piensan que
tratar a los demás con respeto y dignidad sería un signo de debilidad
Creemos
que la mayor parte de las personas que dejan de avergonzar a otros, lo
hacen por razones egoístas. Reconocen que no pueden curarse de su propia
vergüenza pretendiendo que de alguna manera son más fuertes, sabias o
mejores que los demás. Han descubierto que solamente pueden alcanzar los
principios de humanidad, humildad, competencia y autonomía abandonando
sus ideas de superioridad o inferioridad inherentes. No pueden encontrar
su lugar en la comunidad humana, hasta que les permitan a sus seres amados
ser humanos y suficientemente buenos.
Los
individuos que desean desarrollar relaciones libres de la vergüenza,
deben pensar muy bien en lo que han ganado avergonzando a otros. En el
momento en que alcancen este conocimiento, podrán decidir si quieren o no
cambiar sus conductas.
3.
Piensa en el daño que te provocas a ti mismo y a los otros con tu
comportamiento