7.
Piensa en cómo te han avergonzado otras personas significativas y en el
daño que te han hecho
Una
vez que hayas hecho el compromiso de respetar a los demás, estarás
listo para poner atención en cómo otros te han avergonzado. Esto no
significa que tienes que ser perfecto o que nunca volverás a avergonzar
a nadie. Eso es imposible. Lo que es importante señalar es que en
realidad no puedes esperar que otra persona deje de avergonzarte hasta
que hayas alterado tu propia conducta.
Empieza
con una relación actual en la que sospeches que estás siendo
avergonzado con frecuencia. Tómate unos días o una semana para
dedicarte simplemente a estudiar los patrones de vergüenza que ocurren.
No olvides advertir cómo avergüenzas tú a la otra persona y cómo
ella a su vez te avergüenza a ti.
Presta
mucha atención a las frases como cuando una persona en forma
condescendiente le da golpecitos en la cabeza al o u cuando regularmente
no hace caso de lo que dice. Reflexiona en as ocasiones cuando te parece
que alguien deliberadamente te avergüenza, en contraste como cuando
ocurre de forma menos consciente. Posiblemente te has percatado de que
algunas veces te has sentido avergonzado por mensajes cuya intención
era hacerte sentir mejor. Trata de recordar que en muchas relaciones, la
vergüenza aparece en forma accidental y no con el deseo de infligir un
daño permanente.
Un
mensaje o una conducta son generadoras de vergüenza, no importa cuál
haya sido la intención del emisor, cuando el receptor se siente menos
humano, menos humilde (en el sentido de ser ni mejor ni peor que otros),
menos autónomo o menos competente.
Es
importante que aprendas cómo te lastiman los mensajes generadores de
vergüenza que provienen de otra persona ya sea o no con la intención
misma de dañar.
.
¿De alguna manera me siento sucio o impuro después de haber tenido una
conversación con un individuo en particular?
.
¿Me siento menos inteligente o competente que antes de la conversación?
.
¿Siento que esta persona no puede aceptarme a menos que prescinda de mi
independencia y haga exactamente lo que él o ella quiere?
.
¿Por lo general me siento pequeño e infantil en la presencia de esta
persona?
.
¿Habla con frecuencia de mis defectos y mi falta de adecuación?
Responder
a estas preguntas ayuda a identificar los efectos inmediatos de la vergüenza,
pero también es necesario poner atención a las consecuencias a largo
plazo. Hazte otras pocas preguntas sobre los últimos meses (al menos)
de tu relación con otro individuo.
.
¿En forma general cómo me ha ayudado esta persona a sentirme como ser
humano valioso?
.
¿Cómo ha disminuido esta persona mi autoestima?
.
¿Esta relación nutre mi fortaleza interior o aumenta mis debilidades?
.
¿Qué es lo que en esta relación aumenta o disminuye mi vergüenza?
.
¿Esta relación se dirige o se aleja del respeto mutuo?
.
¿Es mi vida más significativa o menos que antes, y cómo se relaciona
con esta relación?
La
vergüenza provoca daños. Tu tarea consiste en darte cuenta de cómo te
está dañando la vergüenza dirigida a ti. Sé muy específico, tanto
como lo fuiste cuando evaluaste la forma cómo has lastimado a otros con
tu conducta. No exageres pero tampoco minimices, trata de ser tan
objetivo como puedas. Pronto necesitarás hablar claramente con la
persona que te está avergonzando mientras confrontas y desafías las
conductas generadoras de vergüenza.
8.
Confronta y desafía las conductas dirigidas a ti que te han hecho
sentirte avergonzado