Las
raíces de la vergüenza
¿Cuáles
son las más tempranas raíces de la vergüenza? ¿Entra el recién
nacido en este mundo genéticamente predispuesto a la vergüenza, o
empieza ésta con las primeras interacciones entre el niño y sus
padres?
Examinaremos
a continuación las dos teorías sobre el desarrollo de la vergüenza.
Los
niños tienen una predisposición genética a la vergüenza.
Inicialmente esto se demuestra cuando el niño minimiza los estímulos
desagradables desviando la vista o perdiendo energía. Los
investigadores de esta teoría consideran que la vergüenza es una emoción
universal que tiene sus raíces en la condición humana y no en
acontecimientos específicos relacionados con la infancia y la familia,
Las investigaciones sobre la depresión destacan el origen biológico y
genético de la vergüenza. Como veremos más adelante, algunos tipos de
depresión parecen estar especialmente relacionados con la vergüenza.
El
desarrollo de la vergüenza proviene de las comunicaciones verbales o no
verbales durante los primeros dos años de vida.
Muchos teóricos y clínicos sostienen que el desarrollo de la vergüenza
empieza dentro de los dos primeros años de vida en la comunicación
verbal y no verbal. El énfasis de esta teoría se ubica en las
frustraciones del niño al luchar por su independencia y por la atención
positiva de sus padres.
Ambas
teorías son muy valiosas. Creemos que los niños nacen con diferente
predisposición para la vergüenza y que algunos de ellos son mucho más
sensibles que otros a este sentimiento. Además los padres o las
personas que los cuidan ejercen su influencia sobre ellos, ya sea
avergonzándolos o valorándolos.
No
existe ninguna prueba para el material que a continuación
presentaremos. Hasta el momento nadie sabe con exactitud cómo se
desarrolla la vergüenza en los infantes y desde luego, ellos no nos
pueden decir mucho.
La
vergüenza: una emoción universal