La
vergüenza positiva y las relaciones
La
persona dominada por la vergüenza con frecuencia cree que hay algo básicamente
equivocado en la manera como se relaciona con los demás. Piensa que
merece el rechazo, que socialmente es un fracaso y cuando se compara con
otros, tiende a fijarse solamente en sus debilidades. Probablemente se ve
a sí misma como menos inteligente, bien parecida y atractiva de lo que
realmente es. La persona extremadamente vergonzosa siempre está
consciente de tales deficiencias.
Pero
la vergüenza positiva es moderada y temporal. La mayoría de las personas
sienten este tipo de vergüenza cuando surge un problema entre ellos y al
menos alguna otra persona. Este sentimiento puede ser necesario para que
alguien se dé cuenta de que tiene problemas. Repetimos, la vergüenza
positiva conduce a la autoconciencia que a su vez promueve que las
relaciones funcionen bien.
La
vergüenza puede motivar el cambio personal
Los
resultados de la vergüenza pueden tener diferentes grados de importancia.
No es muy grave que una persona repentinamente reconozca que ha hecho el
ridículo bromeando con demasiada frecuencia, aunque en ocasiones podría
ser algo muy importante si se da cuenta de que ha tratado de llamar la
atención humillándose a sí misma. Su repentina vergüenza, causada por
estas conductas, eventualmente podrá ayudarla a enfrentar el mundo con
dignidad y respeto a sí misma. Es así como tal sentimiento motiva el
cambio personal.
La
posibilidad de sentir vergüenza está siempre presente en nuestras
relaciones con los demás. Ese sentimiento puede advertirle a una persona
que se retire de una relación y que trate de entender lo que ha estado
mal, La experiencia de la vergüenza incluso puede forzar a alguien a
cuestionar el valor de mantener una relación. Por ejemplo, si cada vez
que una mujer se encuentra con alguien y esa persona le provoca
sentimientos de vergüenza, debe reconocer que la relación está
fundamentalmente dañada. Las relaciones que giran al rededor de la vergüenza
son enfermizas; las que no pueden transformarse en relaciones basadas en
el respeto y la dignidad mutuas deben ser interrumpidas por conveniencia
de ambas partes.
Los
patrones de vergüenza pueden corregirse
La
mayoría de las relaciones ocasionalmente caen en patrones de vergüenza;
cuando un miembro de la pareja insulta al otro, éste responde ignorando
el comentario. La vergüenza que experimentan uno o los dos miembros de la
pareja actúa como una señal de que la relación se ha dañado. El
mensaje en su forma más sencilla es este: "Lo que acaba de pasar me ha
provocado vergüenza, debemos detenernos antes de herirnos más."
La
vergüenza conlleva un sentido de urgencia. El individuo con vergüenza
estará fuertemente motivado para hacer algo a fin de entirse mejor. Las
relaciones en que los dos miembros de la pareja son sensibles a la vergüenza,
mejorarán a la larga cuando cada uno atienda cuidadosamente el dolor del
otro.
La
vergüenza puede actuar en forma paradójica. Al principio, la persona con
vergüenza desea escapar de los demás pero, en última instancia, busca
restablecer el contacto. Se siente alejada, sin embargo de alguna manera
espera regresar al calor de la familia y los amigos. La vergüenza
positiva guía al solitario de regreso a la comunidad.
La
vergüenza positiva es una guía para vivir