La
vergüenza: crisis espiritual
La
vergüenza involucra un fracaso del ser en su totalidad. La persona
consentimientos de vergüenza piensa que no debería existir. No es que
haya hecho algo malo (eso es la culpa), sino que cree firmemente que es
inadecuada. Esta persona es una vergüenza, y no solamente está
avergonzada.
Lo
que encuentra la persona con sentimientos de vergüenza en su centro es
una crisis espiritual. ¿Tiene, acaso, derecho a existir? ¿Es un error
espantoso que nadie reclamaría? ¿Incluso Dios lo dejaría desamparado?
¿Es un ser indigno de recibir amor? Cuando la vergüenza está en su
momento más fuerte muchas personas responderían afirmativamente a cada
una de las preguntas anteriores.
La
vergüenza nos priva temporalmente de nuestra humanidad porque empezamos a
pensar que somos menos que humanos, como si no estuviéramos plenamente
vivos. Perdemos el sentido de comunión con los otros, como también
nuestras conexiones con un Poder Superior y terminamos aislados de todas
las fuentes de consuelo. Sentimos una tremenda soledad en el mismo centro
de nuestro ser.
La
persona con vergüenza se siente completamente devaluada: piensa que vale
menos que cualquiera de los que la rodean, que realmente no vale nada. Se
ve a sí misma como una carga para los demás, como un problema en sus
vicias. Quizá tenga la esperanza de que otros la toleren, pero no se ve
ninguna posibilidad de que sientan deseos de abrazarlas. En los momentos más
críticos, es incapaz de descubrir en sí misma algo que valga la pena.
Incluso puede llegar a pensar en el suicidio.
Un
sentimiento de vacuidad acompaña a los sentimientos de devaluación.
Muchas veces estas personas se sienten ahuecadas. Creen que son una
"nulidad" y carecen de identidad propia. Usan una máscara para
ocultar su vergüenza y su vacío. Han perdido el alma a causa de la vergüenza.
Algunas
personas que padecen la vergüenza aparentan ser arrogantes. Actúan como
si fueran balones inflados, tan llenos de orgullo que parecen flotar sobre
la tierra. Pero ninguna inflación del ego puede deshacer el daño causado
por la vergüenza, Continúan sintiendo el vacío y aunque intenten
disimular el sentimiento de devaluación que acompaña la vergüenza
profunda, ésta permanece hasta que pueda tratarse con honestidad.
Sumario
La
vergüenza tiene muchos componentes. Primero consiste en un sentimiento
doloroso que involucra la cara y el cuerpo entero: Los pensamientos
desagradables preceden, acompañan y siguen a las sensaciones físicas. Un
individuo con vergüenza puede paralizarse a tal grado que ya no puede
actuar. Si le es posible, generalmente se alejará de los demás ya sea física
o emocionalmente. También sufre una crisis espiritual en que se siente
menos que humano, separado de los demás y de un Poder Superior.
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