Guardar
secretos: mantener la imagen de la familia
Las
personas dominadas por la vergüenza temen exponerse. No quieren que las
demás las observen demasiado cerca por que tienen miedo de exponer su
"maldad" interior. Con frecuencia parece que usan máscaras (asumen
roles que le imposibilitan a los demás ver a través de ellas) para
proteger sus frágiles identidades. Están demasiado avergonzadas para re
velar su verdadero ser.
Las
familias dominadas por la vergüenza operan de la misma forma. Su mayor
preocupación es la reputación. La respuesta para la pregunta ¿Qué
pensarán mis vecinos, mi madre, el jefe, etcétera? es sumamente crítica,
y algunas veces es más importante que la necesidad de enfrentar la
realidad. Es como si la aprobación de la comunidad fuera algo crucial y
la censura de ésta inimaginable. La imagen de respetabilidad siempre debe
ser mantenida.
Los
padres que tienen el control de estas familias presionan a sus hijos para
que se adapten a las expectativas de la comunidad.
En
ocasiones, esta insistencia en la corrección puede ser una fuerza
positiva que ayude a los niños a aprender y a apreciar los estándares
del grupo. Pero cuando las presiones son demasiado fuertes y rígidas, el
niño tiene que sacrificar partes importantes de su individualidad para
adecuarse. El niño aprende que puede evitar la vergüenza únicamente a
través del sacrificio de su verdadero ser.
Las
familias dominadas por la vergüenza gustan de guardar secretos. Existen
muchas cosas que pueden esconderse: la senilidad relativa, la dependencia
de la madre de las pastillas, los problemas del padre en el trabajo, los
de los hijos en la escuela o con la ley, el embarazo de un miembro de la
familia, depresiones o enfermedades. A los niños de estas familias se les
dice (directa o indirectamente) que no deben hablar acerca de estas cosas.
Si lo hacen, podrían ser castigados por avergonzar a la familia.
En
las familias que guardan secretos, los padres controlan el flujo de
información comunicando a cada niño apenas lo suficiente para que no
pueda decir nada vergonzoso. Es posible que algunos miembros de la familia
reciban más información que otros. Los niños empiezan a tener su propia
colección de secretos pues ya han aprendido que es necesario guardarlos
para sobrevivir.
Guardar
muchos secretos puede llegar a enfermar de vergüenza a una familia. ¿Quién
podría sentirse orgulloso de una familia que continuamente se está
escondiendo?
Sumario
Muy
pocas personas que crecen en familias dominadas por la vergüenza pueden
llegar a la madurez ilesas. La mayoría cargan con su vergüenza excesiva.
Cuando se casan y forman su propia familia, tienen el riesgo de
convertirse en padres generadores de vergüenza que continúan
transmitiendo el legado de mensajes de imperfección, rechazo y ocultación.
Recuerda, muchos padres en las familia dominadas por la vergüenza están
profundamente avergonzados.
¿Se
pueden recuperar las familias con vergüenza? Creemos que sí. Hemos visto
a familias reemplazar la vergüenza por el respeto mutuo, lo han podido
hacer sustituyendo las críticas y los ataques de unos a otros por las
alabanzas y el aprecio. Los adultos pueden curar sus heridas aunque todavía
estén o no involucrados con su familia. Veremos cómo curar estas heridas
en la sección tres después de explorar las restantes fuentes de la vergüenza.
Ejercicios