Espirales
de vergüenza
La
vergüenza excesiva aparece en oleadas que pueden ser muy
poderosas pero que tienen un límite de duración. Una persona puede
sentirse avergonzada, perder energía y hasta es posible que se retire
temporalmente de los demás. Pero puede recuperarse con bastante
rapidez, y aun puede aprender de su dolor nuevas formas de reconstruir
la conexión entre ella y los demás.
La
vergüenza requiere su inmediata atención. La razón es que las oleadas
de vergüenza fácilmente pueden convertirse en espirales.
Éstas son como remolinos que giran cada vez más de prisa. Pueden durar
varios meses durante los cuales la persona examinará penosamente su
vergüenza y cada vez se sentirá peor acerca de sí misma.
En
una espiral de vergüenza típica, la persona repentina mente se da
cuenta de algún defecto. Quizá se trate de algo tan trivial como
haberse olvidado de hacer una llamada tele fónica. Es probable que al
sentirse apenada se llene de sentimientos y pensamientos de vergüenza.
Esta es la vergüenza inmediata. Querrá alejarse de la situación para
recuperar su compostura. Hasta aquí esto es perfectamente normal; estará
bien si se da tiempo para concentrarse en su vergüenza y tomar los
pasos positivos para manejarla.
Pero
en este punto se pueden desarrollar problemas serios, particularmente si
se trata de una persona dominada por la vergüenza. La vergüenza actual
puede disparar los recuerdos de vergüenzas anteriores. Por eso es muy
difícil sentirse tan sólo un "poquito" avergonzado. Una vez que
una persona empieza a sentir la vergüenza, con mucha rapidez este
sentimiento se agudiza. La espiral puede acelerarse mientras rememora
otras ocasiones en las que ha sentido vergüenza. Se verá inundada por
pensamientos tenebrosos y desagradables,
En
estos momentos ya estará dudando de su valor como ser humano. Su vergüenza
parece permanente. Su habilidad para apreciar las épocas cuando fue
capaz de sentir un orgullo sano y respeto a sí misma disminuye.
Esto
señala la necesidad de retirarse de todas las situaciones que puedan
incrementar su vergüenza. Por ejemplo, una persona que inicialmente
evitaba a alguien que decía cosas que la molestaban, no irá al
edificio donde trabaja esa persona. El individuo avergonzado se vuelve más
vigilante porque necesita protegerse contra la exposición de su vergüenza.
La
espiral de vergüenza continúa cuando la persona siente vergüenza de
tener vergüenza. Si fuera más hombre, no me sentiría así,
piensa. Por ahora no puede soportar la idea de enfrentarse con
nadie; ha caído en el aislamiento físico, emocional y espiritual.
Estrategias
de supervivencia para las personas con vergüenza