7.
Empieza a pensar en perdonar a aquellos miembros de tu familia que te
avergonzaron para que puedas liberarte de la vergüenza
Perdonar
puede ser muy doloroso, pues puede traer a la superficie fuertes
sentimientos de rabia, odio, desesperación, así como una profunda
tristeza. Estos sentimientos son las respuestas a la innecesaria
destrucción causada por haber sido avergonzado en exceso.
El
coraje es útil durante la exploración de nuestra juventud. Este nos
dice que sucedió algo malo y puede proveemos de energía para cambiar
nuestros pensamientos y conductas. Sin embargo, debemos tener mucho
cuidado de que nuestro coraje no se convierta en resentimiento, una
emoción mucho menos productiva.
La
persona resentida es alguien que se aferra al coraje, y no quiere
soltarlo y continuar con su vida.
Perdonar
es una manera de liberar los resentimientos; su objetivo es curarnos. El
perdón puede conducirnos a una reconciliación con la persona que nos
lastimó o con nuestros recuerdos de ella. También nos permite terminar
con una relación basada en el dolor y el resentimiento, para continuar
con nuestra vida.
Recuerda,
el perdón es opcional. Quizá sintamos que las heridas que sufrimos
fueron demasiado grandes para poder perdonarlas. Tal vez tengamos el
deseo de perdonar pero no tenemos el ánimo para hacerlo. Perdonar sólo
tiene sentido cuando nos damos cuenta de que no tenemos obligación de
hacerlo, En otras palabras, el perdón funciona mejor cuando es como un
regalo gratis que nos damos a nosotros mismos sin condiciones. El
verdadero perdón no pide nada. Si perdonamos a otro, no necesariamente
tenemos que amarlo, re conciliarnos con él u olvidar lo que pasó.
Perdonar
es tanto una actitud como una estructura para la acción. Por lo
general, reconoceremos que hemos pasado mucho tiempo pensando con
amargura en lo mal que nos tratamos, El cambio de actitud se reconoce
por pensamientos como estos Estoy cansado de los resentimientos. Hacen
que siga enojado y atrapado en el pasado. Sólo aumentan mi vergüenza.
Estoy listo para perdonar a los que me avergonzaron para poder continuar
con mi vida.
Este
cambio de actitud conlleva a nuevas conductas. La energía que estaba
atrapada en el resentimiento, ahora está disponible para poder cuidarse
a uno mismo, También descubrirás que ahora puedes dirigirte a tus
padres de manera diferente. "Los días en que nos reuníamos eran
horribles. Me pasaba todo el tiempo discutiendo por todo con mis padres.
Ahora puedo aceptar lo que pasó en el pasado; ya no tengo que buscar
pretextos para atacarlos."
Sumario
La
vergüenza proveniente de la familia es muy dolorosa, persistente y dañina,
Pero puede curarse. El proceso requiere que nos encontremos en los
mensajes de deficiencia que nos las timaron más y que lloremos las pérdidas
que resultaron de ellos. Después podremos desafiarlos y cambiar
nuestras conductas de modo que reflejen orgullo y dignidad, en vez de
vergüenza. Necesitamos devolver la vergüenza "prestada" o
transferida y considerar el perdón como una forma de liberarnos de
ella.
Las
heridas de vergüenza que recibimos de nuestra familia se alivian
despacio. Necesitarnos poner en este esfuerzo nuestros sentimientos,
pensamientos, conductas y valor. Sólo re cuerda que es posible cambiar.
No tenemos que vivir atrapa dos por la vergüenza del pasado.
Ejercicios