El
poder ejercido por medio de la vergüenza
En
algunas relaciones uno de los miembros usa la capacidad de avergonzar al
otro para aumentar o mantener el control.
Por
ejemplo, el esposo que repetidamente le dice a su mujer que ningún hombre
podría disfrutar en la cama con ella porque es muy mala para hacer el
amor, disminuye su confianza en su atractivo. En cuanto empieza a creérselo,
es menos capaz de abandonarlo o Incluso de enfrentarse a él como igual.
Entre más avergüence este hombre a su mujer, más poder gana en la
relación.
Esto
puede o no hacerse a propósito. No todos estos mensajes están
deliberadamente pensados para minar la confianza en sí misma de otra
persona. Sin embargo, el efecto de verse avergonzada con regularidad
provoca que esta persona cada vez se sienta menos poderosa. Las relaciones
generadoras de vergüenza que provienen de uno de los miembros mantendrá
a éste en control del otro.
Igual
que la violencia, la vergüenza es una cadena de poder que puede pasar por
toda la familia. El miembro más fuerte avergüenza al que le sigue; después
éste avergüenza al siguiente y así sucesivamente El papa avergüenza a
la mama, ella al hijo mayor, etcétera.
El
poder y la capacidad de avergonzar a otro van de la mano. Entre más poder
tenga una persona es más probable que pueda atacar impunemente a otros.
¿Qué pueden hacer 1 los empleados cuando su jefe les dice que son Unos
tontos ignorantes Desafortunadamente, algunos patrones creen que tienen
derecho a humillar a sus empleados, y las personas humilladas rara vez se
sienten lo suficientemente fuertes como para enfrentar a los que ostentan
el poder, pues han pera - su sentido de valoración interno.
Con
el tiempo, la vergüenza aumenta las diferencias poder. Dos personas que
empezaron iguales, no permanecerán así si uno no obtiene el control del
proceso de vergüenza.
La
persona que avergüenza a Otros gradualmente ganará el control de la
relación.
Algunas
personas que avergüenzan a otras llegan hasta la humillación en público
para cimentar su poder. En este caso, la persona llama la atención sobre
los defectos del otro en frente de las demás personas. La mujer que hace
hincapié en la torpeza de su marido o en su pequeño salario, en parte lo
hace por inconsciencia o por frustración. Pero por lo general los ataques
públicos significan algo más, hacen parecer que la persona que avergüenza
al otro es superior, En este caso, esta mujer en realidad le está
diciendo a su audiencia que ella es mejor que su esposo puesto que tiene
el derecho de quejarse de sus defectos. A menos que él directamente la
confronte con sus acusaciones, ella ganará el poder y el control.
Las
relaciones de vergüenza unilateral distorsionan las relaciones humanas y
son muy dañinas para el receptor de la vergüenza. Las personas que avergüenzan
tienden a salir me nos dañadas porque ellas ejercen el control en la
relación, sin embargo, salen perdiendo por el mero hecho de avergonzar a
los demás. Pierden la capacidad de alcanzar una intimidad profunda con
otros mientras permanecen lejanas y superiores. Se pierden de la belleza
de las relaciones basadas en el respeto y la dignidad mutuas. Así se paga
el precio por el poder.
Relaciones
mutuas de vergüenza