Ejercicios
Ejercicio
uno
Las
personas con insuficiencia de vergüenza, por lo general, carecen de
humildad, de la comprensión de que no son ni mejores ni peores que otros.
Como están centradas en sí mismas, pierden curiosidad y apreciación de
los otros. Si actúas así con frecuencia, durante esta semana deja de
hablar y empieza a escuchar. Pregunta a los demás cosas de sí mismos (no
preguntes cómo se sienten contigo). Apunta lo que hayas aprendido de
ellos. Si tú no tienes ese problema pero conoces a alguien así, observa
con mucha atención cuál es el tipo de señales que no capta y los
mensajes que no escucha. Anótalos.
Ejercicio
dos
Las
personas con vergüenza insuficiente a veces rompen las reglas sociales sólo
para burlarse de ellas. Por ejemplo, el hombre que se imagina ser un gran
regalo para las mujeres puede violar los límites contando chistes de
color subido en momentos inapropiados, o teniendo conductas negativas con
las mujeres del trabajo. Quizá piense que las reglas no son para él y
que su desvergüenza lo hará todavía más irresistible. ¿Te has
descubierto actuando a propósito de una manera desvergonzada? ¿Lograste
lo que deseabas con esta conducta? ¿Cómo crees que los demás se
sintieron?
Ejercicio
tres
Las
personas deficientes en vergüenza carecen de discreción y tacto. Por
ejemplo, Sara avergonzó gravemente a su colega Virginia haciendo
comentarios en una comida de negocios sobre una infección que le provocó
mucha "comezón". F supervisor de Sara también estaba avergonzado. El
resultado fue que ninguno de los dos volvió a salir a comer con ella.
Sara se fue quedando sola sin explicarse la razón. ¿Alguna vez has
violado los límites sin darte cuenta?
¿Cómo
te diste cuenta? Si conoces a alguien indiscreto, ¿cómo te comportas con
esa persona? ¿Le dices cuáles son los límites?
Segunda
parte
Las diferentes fuentes de la vergüenza