Curando
las heridas de la vergüenza
En
esta parte aprenderemos que para curar las heridas de la vergüenza se
necesita empezar con la comprensión seguida por la acción. Veremos cuáles
acciones necesitamos tomar para curar las heridas engendra das en
nuestra familia, en nuestras relaciones actuales y en nosotros mismos.
Por
último hablaremos de la ayuda disponible para las personas con
insuficiencia de vergüenza.
La
fase de la comprensión
Toda
su vida ha luchado contra la vergüenza y ahora todo lo que quiere es
que la deje tranquila. La vergüenza se ha con vertido en su enemiga, es
como una visita frecuente pero no deseada a la que no puede convencer
para que se vaya. Su meta es erradicar su vergüenza aunque eso
signifique que darse paralizada emocionalmente.
"Finalmente
estoy aprendiendo a apreciar mi vergüenza. Anteriormente, me asustaba
muchísimo. Ahora algunas veces puedo estar tranquilamente con mi vergüenza.
Trato de escuchar lo que me dice acerca de mí mismo y de cómo quiero
vivir mi vida. Lo más importante que he podido reconocer es que la vergüenza
es una parte mía. Si odio mi vergüenza, estoy odiando a mí mismo."
Esta
vez pudo detenerse antes de que hubiera pasado algo malo. Generalmente,
inventa excusas para salir corriendo en cuanto siente la más mínima
vergüenza. Algunas veces se aleja sin saber lo que lo está molestando
y sólo posteriormente se da cuenta de que es por la vergüenza. Pero
hoy se ha percatado de inmediato de que estaba reaccionando
exageradamente a un pequeño desaire, entonces pudo recordarse a sí
mismo que la huida no es la solución. No permitió que una pequeña crítica
se convirtiera en una humillación total.
Si
sientes mucho dolor a causa de tu vergüenza, puedes hacer cosas que
eventualmente aliviarán ese malestar, Con el tiempo, podrás aprender a
vivir de una manera que te ayudará a sentirte competente, valioso y
digno de ser amado.
La
vergüenza provoca que las personas bajen la cabeza y los ojos, te roba
la energía, el optimismo y la excitación. Sin embargo, la persona cuya
cara enrojece de vergüenza también es alguien que desea y necesita
aprender a sostener la cabeza hacia arriba con calmada dignidad y
orgullo realista. Ese es el mensaje de esperanza subyacente para el
momento en que aparece la vergüenza.
Lo
que sigue sirve para todos, no sólo para las personas dominadas por la
vergüenza. Aunque reconocemos que las personas profundamente
avergonzadas, aquellas que desesperadamente desean curar su dolor, leerán
estas páginas con una enorme urgencia. Quizá hayan estado paralizadas
tanto tiempo por su vergüenza que se sienten desesperadas. Estos
sentimientos de desesperación y pesimismo forman parte del proceso de
la vergüenza y responden a una situación aparentemente imposible. Les
pedimos que traten de alejar su pesimismo y desesperación por un
tiempo. Aunque no podemos ofrecer soluciones rápidas y fáciles para
disolver la vergüenza en unos pocos días, tenemos la seguridad que hay
cosas que puedes hacer para remplazarla gradualmente con una
auto-valoración positiva.
Hemos
dividido este proceso en dos etapas básicas: la comprensión (que
cubriremos en esta sección) y la acción (de la que trataremos en la
sección siguiente). Ambas son esenciales para curar la vergüenza. Sin
la comprensión, la acción se vuelve dispersa e inútil. Sin esta última,
la comprensión no puede ayudar a cambiar la vida de una persona. Si tu
meta es resolver los problemas dolorosos de la vergüenza, tómate el
tiempo necesario tanto para comprender como para actuar.
Guía
para curar las heridas de la vergüenza