Curando
la vergüenza generada por la familia
Sólo
tiene diecisiete años pero ya está atorada en el pasado. "¿Por qué
nos abandonó mi madre cuando éramos solamente unos niños? ¿Qué hice
de malo? ¿Qué es lo que estaba mal conmigo? ¿Podré volver a confiar en
alguien?" Ella está aferrada al dolor del abandono.
"Mis
padres me repetían constantemente que yo era feo y torpe. Me dijeron que
no servía para nada. Pero ahora que soy un adulto no necesito creer toda
esa basura Todavía puedo oírlos diciéndome esas cosas, pero ahora me
niego a aceptarlas. Sólo porque me cubrieron de vergüenza no tengo que
continuar sintiéndola."
Su
padre era un alcohólico perdido. Todos se reían del hijo cuando era niño
y él sentía que sus oídos enrojecían por la vergüenza. Era extraño
que su papá pareciera no darse cuenta y continuaba avergonzando a toda la
familia. Años más tarde, el hijo continúa cargando con toda la vergüenza
de la familia a donde quiera que va. Él siente la vergüenza de otra
persona y necesita devolverla.
"Esto
es lo que más me asusta: Ayer me di cuenta de que estaba avergonzando a
mis hijos exactamente de la misma manera en la que mis padres me
avergonzaron a mí. Durante unos minutos me convertí en lo que había
jurado que nunca sería: una madre impaciente que no respeta ni aprecia a
sus hijos. Yo sé que a su vez mis padres estaban terriblemente
avergonzados. ¿Cómo pudo suceder esto? ¿Continuará para siempre esta
cadena?"
Si
nos avergonzaron gravemente en nuestra niñez, es muy probable que hayamos
traído con nosotros esa vergüenza a la vida adulta. Es como si cargáramos
a nuestros padres dentro de nosotros. Dicha imagen de los padres nos
recordará repetidamente que somos defectuosos. Estas "antiguas"
figuras parentales permanecen aun en el caso de que ellos ya no vivan.
Aunque hayan cambiado y ya no nos avergüencen, estas imágenes se
resisten a desaparecer. Por ejemplo, un padre o una madre emocionalmente
desequilibrados pudieron habernos dicho que éramos estúpidos o
despreciables, pero con el tiempo han cambiado y ahora nos tienen respeto.
Sin embargo, es muy probable que la vieja imagen parental aún permanezca.
Necesitamos resolver esos problemas de vergüenza con el "antiguo"
padre o madre, antes de que podamos reconciliarnos con el actual.
Los
tipos más comunes de conductas vergonzosas por nuestra familia son:
.
Mensajes de que no somos buenos, no lo suficientemente buenos, que no
merecemos que nos amen, que no pertenecemos o que no deberíamos de
existir.
.
Amenazas de abandono, traición, rechazo y desinterés,
.
Abuso sexual y físico.
.
Mantener secretos.
.
Perfeccionismo parental.
Creemos
que puedes resolver los problemas de la vergüenza provenientes de tu
familia. Sin embargo, la tarea será difícil porque está profundamente
enraizada, Muchos niños absorben los mensajes de vergüenza que reciben.
Después de todo, silos padres insisten en que hay algo malo en su hijo,
¿cómo podría éste resistir estos ataques? Si hemos pasado por eso,
podemos examinar y desafiar nuestra vergüenza de las formas descritas en
anteriormente. En esta sección veremos técnicas más específicas para
este tipo de vergüenza.
Principios
para resolver los problemas de vergüenza provocados por la familia
1.
Aprende a conocer la diferencia entre investigar el pasado y quedarse
atrapado en él.
2.
Localiza los mensajes de deficiencias más importantes que recibiste de tu
familia.
3.
Permíteme llorar las pérdidas que tuviste en tu vida como resultado de
esos mensajes.
4.
Desafía los antiguos mensajes de deficiencia con nuevos que reflejen
autovaloración.
5.
Cambia tu conducta para que sea coherente con esos mensajes nuevos y más
sanos.
6
Devuelve la "vergüenza prestada".
7.
Empieza a pensar en perdonar a aquellos miembros de tu familia que te
avergonzaron para que puedas liberarte de la vergüenza.
1.
Aprende a conocer la diferencia entre investigar el pasado y quedarse
atrapado en él