Cuando
la vergüenza es positiva
"Nunca
olvidaré ese día, cuando gané la competencia regional y pasé a la
estatal, pensé que era el mejor atleta del mundo. M sentí muy humillado
cuando ni siquiera llegué a las finales. Pero ahora, cuando miro hacia
atrás, casi me alegro de haber perdido Ese día aprendí que tendría que
trabajar muy duro para lograr algo en mi vida. Hasta entonces todo se me
había dado gratis".
Él
ya no podía soportar la vergüenza. Todos los días su esposa le repetía
que era un fracaso en su carrera y un padre nefasto, además, incluso temía
llegar a su casa. El sentimiento de fracaso cada vez más intenso.
Finalmente, se dio cuenta de que tenía que poner atención a su vergüenza.
Necesitaba confrontar los problemas en su matrimonio, pues de lo contrario
nunca se libraría de ese sentimiento terrible y opresivo que limitaba su
estabilidad individual y familiar.
Ella
tenía un excelente trabajo como gerente de la fábrica y su futuro parecía
asegurado. Desafortunadamente, su vergüenza parecía decir: "Tú sabes
que esto no es lo que querías hacer con tu vida, te satisfaces con poco
al no terminar tu educación."
"Yo
comía todo el tiempo cuando me sentía mal. Huía de mis sentimientos,
muy especialmente de mi vergüenza. Ahora comprendo que la vergüenza
forma parte de mí. En lugar de huir de ella, me doy tiempo para escuchar
lo que mi cuerpo está tratando de decirme. Tengo menos miedo de la vergüenza
que antes."
El
término vergüenza positiva puede parecer contradictorio. Podríamos
preguntamos: ¿qué puede tener de bueno un sentimiento tan
desagradable? Es necesario comprender que la vergüenza puede ser muy
valiosa siempre y cuando no nos avasalle. La persona que la experimenta
adquiere una aguda conciencia de quién es ella y de los límites entre su
persona y los otros. Carl Schneider escribe en Shame, Exposure and
Privacy ("Vergüenza, exposición y privacía") que sin ella no
existirían la privacía y la intimidad. La vergüenza también promueve
la humanidad, la humildad, la autonomía y la competencia. Algunos
sentimientos de vergüenza al igual que otros sentimientos dolorosos como
la ira, la tristeza y el miedo nos indican que algo muy malo sucede en
nuestras vidas por lo que nos motivan para cambiar.
La
vergüenza excesiva es un sentimiento negativo. Puede hundir a una persona
en un pozo de odio a sí misma, de desesperación y devaluación. Las
aleja de los demás de modo que las relaciones personales se dañan o se
abandonan. La vergüenza excesiva es un factor paralizante, como cuando
una persona se dice a sí misma: "Tengo tantos defectos que nunca podré
mejorar. Más vale que me rinda."
No
tener suficiente vergüenza también es muy negativo.
Estas
personas no tienen una idea muy clara de quienes son. No comprenden la
necesidad de límites de los demás. La intimidad con ellas se dificulta
porque ésta requiere de privacía y modestia, cualidades que en este tipo
de personas están casi o totalmente ausentes.
Por
el contrario, la vergüenza positiva es un estado temporal que nos
avisa que algo está realmente mal en nuestras relaciones con el mundo.
Nos indica que la conexión entre nosotros y los demás, se ha roto y que
necesitamos repararla. La vergüenza positiva es como un buen amigo que no
teme decirte que estás echando a perder tu vida.
Algunas
veces tendrá que decirte la verdad, aunque sea dolorosa para los dos.
Este amigo te demuestra su amor y respeto proporcionándote apoyo cuando
estás en problemas. Muestra su valor confrontándolos antes de que sean
irremediables.
Para
usar en forma constructiva nuestra vergüenza tendremos que desarrollar la
capacidad para escuchar los importantes mensajes que recibimos junto con
ella. Algunos de estos mensajes son:
.
"Por el momento no estás alcanzando tus metas. ¿Podrías h algo de
modo distinto para sentirte mejor?"
.
"Ahora te sientes expuesto y vulnerable, Asegúrate de poder confiar en
estas personas."
.
"Piensas que no eres lo suficientemente bueno. ¿Qué está pasando
contigo ahora?"
Estas
son comunicaciones valiosas que no deben ignorarse. Pero son sólo
mensajes temporales. La vergüenza positiva nos indica que algo no está
bien en este momento y nos invita a e nuestra vida y tal vez cambiar
nuestros pensamientos o acciones. La persona que puede escuchar lo que su
vergüenza le dice y actuar en consecuencia, en vez de huir de ella,
eventualmente se sentirá mejor consigo misma. La persona que se hace
amiga de su vergüenza poco a poco se respetará más.
Vergüenza
positiva y autoconciencia