8.
Confronta y desafía las conductas dirigidas a ti que te han hecho
sentirte avergonzado
Ahora
hemos llegado al punto decisivo. ¿Con todo el conocimiento que hemos
reunido, procedemos a confrontar a las personas que nos avergüenzan? ¿Nos
arriesgaremos a recibir su n su ira, sus actitudes defensivas junto con
su capacidad para avergonzarnos todavía más, con tal de obtener un
respetuoso y apreciativo? ¿Estamos dispuestos a encarar los miedos al
abandono, que reflejan nuestras dudas sobre nuestro valor como seres
humanos?
Inspira
mucho temor desafiar a alguien que tiene el poder de avergonzarte. Sin
embargo, entre más tiempo pase sin que se luche contra las conductas
generadoras de vergüenza, más daño ocasionarán en el receptor. La
vergüenza que no se desafía se dirige al mismo centro del autoconcepto
del individuo. Tarde o temprano la persona que quiere sentir un orgullo
sano y dignidad tendrá que confrontar a aquellos que la avergüenzan.
Deberá decirle a esas personas que ya no está dispuesta a participar
en relaciones que aumenten su sentimiento de vergüenza. Pedirá cambios
específicos en las conductas y las palabras de ellas para promover el
respeto en lugar de la vergüenza.
Sugerencias
en el caso de que decidas confrontar las conductas generadoras de vergüenza:
.
Sé firme y claro en cuanto a tu propósito; ten una idea exacta de lo
que quieres obtener de esa persona.
.
Prepárate para ofrecer ejemplos específicos de las conductas que han
provocado tu vergüenza.
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Mantén una conducta respetuosa tanto hacia ti mismo como hacia los demás
durante la confrontación; sobre todo, no avergüences a nadie.
.
No te retractes frente a las inmediatas actitudes defensivas, injurias o
amenazas.
.
Recuerda que el objetivo no es castigar, sino animar a esa persona a
cambiar sus conductas actuales y futuras.
.
No esperes el éxito inmediato, sino un cambio gradual que se dará en
un periodo largo.
.
Entiende que probablemente necesitarás tener varias conversaciones con
la otra persona antes de que los dos puedan comprender el problema en su
totalidad.
.
Prepárate para manejar el tema de cómo avergüenzas tú a la persona
que te avergüenza.
Tal
vez estas ideas te parezcan complicadas. En realidad, sólo se necesita
una cosa. De alguna manera, debes informar a la persona que regularmente
te avergüenza que no estás dispuesto a seguir tolerando esas
conductas. La vergüenza enferma a las personas. Ya es tiempo de que
insistas en que las personas importantes de tu vida contribuyen a tu
salud.
9.
Piensa en terminar las relaciones que continúan estando dominadas por
la vergüenza