|
|
CÓMO
SUPERAR LA VERGÜENZA
Manual Práctico
Basado
en las Investigaciones de Ronald y Patricia Potter-Efron

Volver al Indice de este Curso
5.
Comprométete a dejar de avergonzar a otros sin que importe el
comportamiento que tengan contigo
Creemos
que avergonzar a otro ser humano daña la dignidad interior del agresor.
El individuo que ataca se aleja de su propia humanidad, humildad, autonomía
y competencia y a la larga, avergonzar a otros aumenta en lugar de
disminuir el sentimiento de vergüenza. La persona que intenta liberarse
de su propia vergüenza necesita comprometerse seriamente a con tenerse
antes de avergonzar a los demás.
"Estoy
de acuerdo en que debo dejar de avergonzar a mi esposo, ¿pero qué pasa
si él continúa avergonzándome? Dejaré de hacerlo si él también deja
de hacer lo mismo." Esta mujer esta responsabilizando a su esposo por
sus decisiones. Le está permitiendo que él determine cómo debe vivir su
vida. Si él se compromete en esta tregua y después falla, ella tendrá
la excusa para continuar con sus propias conductas avergonzadoras.
El
punto que hay que señalar es que no podemos esperar a que el mundo se
convierta en un lugar más agradable. No podemos esperar hasta que todos
los demás dejen de avergonzarnos para comprometernos formalmente a
cambiar nuestras conductas. Tomar una determinación significa que nos
hacemos responsables por nuestras conductas. Dejaremos de avergonzar a las
personas que nos importan en el momento en que nos demos cuenta que
disminuirlos sólo nos disminuye a nosotros mismos.
Si
habitualmente le dices a alguna persona que es gorda y fea, comprométete
hoy mismo a borrar esa frase de tu vocabulario. No seas tan escrupuloso
con los pequeños defectos de los demás. Hoy decídete a no volver a
humillar en público a tu compañero o compañera. Mantén esos
compromisos. No trates de no avergonzar a otros, ¡simplemente
no lo hagas! Si rompes tu promesa, no te agredas a ti mismo, sino que
inmediatamente corrige la situación pidiéndole una disculpa a la persona
que avergonzaste y renueva tu promesa. También acuérdate de observar y
controlar tu conducta no verbal para que no avergüences a otros con una
mirada.
Algunas
veces los otros responderán positivamente a tus cambios. Quizá dejen de
avergonzarte ahora que ya no los degradas. Considera esos cambios como una
bonificación, no como una recompensa por tu decisión. La verdadera
remuneración por no avergonzar a otros, es que tú ganas el respeto a ti
mismo. Es muy probable que las personas que se niegan a avergonzar tampoco
se avergüencen a sí mismas.
6.
Remplaza esa conducta con acciones respetuosas
hacia los demás
|
|
|
|
Director del Portal:
Abel Cortese |
|
|
CONVIÉRTASE
EN MENTOR EMOCIONAL DE SÍ MISMO/A Y DE OTRAS PERSONAS:
|
|