5.
Acepta tu vergüenza
como parte de la condición humana
La
fase de comprensión para acabar con la vergüenza se soluciona cuando nos
aceptamos a nosotros mismos como seres humanos que ocasionalmente sienten
vergüenza; ésta no se desvanecerá a causa de nuestro temor, odio o
lucha contra ella. De hecho, si luchamos contra ella podría hacerse más
fuerte. La persona que desprecia su vergüenza se olvida de que en el
proceso se está detestando a sí misma
Debemos
aceptar nuestra vergüenza antes de que podamos cambiarla. Esta es la
realidad. No podemos desear simple mente que desaparezca porque es
dolorosa, como tampoco podemos alejarla a la fuerza.
Este
periodo de aumentar la autoconciencia y la aceptación puede ser corto o
largo, podría requerir unos pocos minutos y aun meses. Se puede aplicar a
toda tu vida o a un acontecimiento en especial. Si, por ejemplo,
repentinamente nos sentimos avergonzados o confundidos a causa de las críticas
de otra persona, podemos tomarnos unos minutos para darnos cuenta estudiar
ese sentimiento antes de emprender una acción apresurada. Por supuesto
que tomará mucho más tiempo reconocer los aspectos más profundos y
antiguos de nuestra vergüenza. No es fácil aceptar el odio a uno mismo
que nos ha producido.
Es
mucho mejor familiarizarnos con nuestra vergüenza que tratarla con miedo
o con odio. Todos, ocasionalmente, nos hemos sentido avergonzados de
nosotros mismos. Trata de hacer las paces con esa vergüenza si es
posible, porque realmente es otra parte tuya. Debemos respetar cada parte
de nosotros mismos, incluso nuestra vergüenza, para descubrir el amor a
uno mismo.
Sumario
Las
personas dominadas por la vergüenza han perdido en forma gradual el interés
en ellas misma porque creen que son débiles y malas. La persona que
realmente quiere curar las heridas de la vergüenza tendrá que avivar de
nuevo su preocupación por sí misma para poder encontrar su dignidad y
competencia perdidas.
La
paciencia se debe mezclar con el renovado interés en uno mismo. La vergüenza
rara vez se cura rápidamente; intentar alejarla demasiado pronto aumenta
el peligro de acrecentarla en vez de disminuirla. Podemos convertirnos en
estudiosos del proceso de la vergüenza si cuidadosamente pensamos en cómo
y cuándo lo sentimos, si reconocemos nuestras defensas contra ella y si
investigamos sus cinco fuentes.
La
fase final de la comprensión de la vergüenza ocurre cuando la aceptamos
como una parte importante de nosotros mismos, que puede contribuir a
mejorar nuestra vida. Podemos aprender a estar tranquilamente con nuestra
vergüenza en lugar de luchar contra ella para someterla. Curiosamente
debemos tratarla con respeto, sólo así disminuirá el poder que ejerce
sobre nuestras vidas.
Uno
de los objetivos para comprender la vergüenza es prepararnos para la acción,
En la siguiente sección, veremos cómo curar las heridas por medio de
conductas apropiada
Ejercicios