DESARROLLANDO
LA HABILIDAD SOCIAL
La
persona socialmente hábil y desenvuelta puede catalogar claramente el carácter
de cada relación social en cuestión de segundos. Inconscientemente, se
preguntará: «¿Es ésta una reunión formal?
¿Es un encuentro informal de antiguos amigos? ¿Cuánto tiempo hacía que
no veía a esta persona? ¿Cuánto durará nuestra conversación?».
Cuando tenga la respuesta a estas preguntas, sabrá qué comportamiento es
el más adecuado. No sólo equilibrará las señales verbales y las no
verbales, sino que las mezclará, aparentemente al azar, en el curso de
las varias conversaciones que mantenga. Sólo una persona libre de
ansiedad y de preocupación puede participar plenamente de esta manera.
Comience
a desarrollar su habilidad social haciendo los siguientes ejercicios:
1.
Tome conciencia de la amplia variedad de formas verbales y no verbales de
comunicación que existen.
2.
Practíquelas, todas y cada una de ellas.
3.
Aprenda, sobre todo, practicándolas y ensayándolas, especialmente,
algunas combinaciones de res puestas sociales.
4.
Supere la preocupación y la ansiedad por el temor a ser juzgado,
elaborando ideas racionales y constructivas.
5.
Aplique estas reacciones verbales y no verbales en contextos sociales
reales, y observe los efectos que ello produce.
CUMPLIDOS
Y ADULACIÓN