CUMPLIDOS
Y ADULACIÓN
El
hecho de hacer cumplidos, de emitir mensajes positivos e incluso de
halagar al otro, son tácticas efectivas a la hora de ganarse la simpatía
de alguien y de hacer satisfactorias las relaciones sociales. Por ejemplo,
las siguientes frases sirven par aumentar la simpatía: «Llevas un
peinado precioso», o «Ese collar que llevas es muy bonito», o "Tienes
muy buen gusto en materia de coches. ¿Cuánto tiempo hace que tienes éste?".
Otros métodos tradicionales de emitir mensajes positivos son las señales
no verbales, tales como el afirmar con la cabeza, la mirada, el inclinarse
hacia la otra persona, la orientación del cuerpo y las frases como «Sí,
ya en tiendo'>, o «Sí, ya veo lo que quieres decir». Todas estas
frases comunican al otro que usted le ha oído, que le ha comprendido que
está interesado por lo que dice y que está de acuerdo con él. Tiene
usted que aprender a emitir estos mensajes y frases, que le ayudarán a
hacer sus conversaciones positivas, agradables y satisfactorias.
Pero
la adulación es otra cosa. La adulación significa hacer alabanzas en
exceso generosas y se utiliza principalmente para obtener beneficios o
ganancias más que hacerse más agradable o simpático. Lo que se
determina «ganarse el favor de alguien» está relacionado con
estrategias destinadas específicamente a hacerse más agradable y simpático.
Las "alabanzas" implican valoraciones personales positivas y, cuando
se hacen libre y sinceramente, sirven para aumentar la simpatía.
Pero
cuando las alabanzas y cumplidos se convierten en adulación, se produce
la desagradable sospecha de que ocultan un motivo poco claro. ¿Cómo se
puede hacer cumplidos y valoraciones positivas sin inducir al otro a
pensar que se busca algo de él? ¿Cómo se puede parecer más sincero?
Se
puede usar una serie de estrategias verbales para aumentar las
posibilidades de que una valoración positiva sea bien recibida:
1.
Si el oyente tiene la impresión de que sabe usted distinguir y de que no
le hace cumplidos a cualquiera, su mensaje será más creíble. Por lo
tanto, si puede usted crear la impresión de que el cumplido es válido únicamente
para esa persona y no para cualquiera, existen posibilidades de que su
declaración sea bien recibida. Por ejemplo, es posible que quiera usted
hacerle un cumplido a una amiga sobre su aspecto o sobre lo alegre que es.
Puede usted decir: «¿Sabes una cosa, Helen?
He pensado que, de todas las personas de esta oficina, eres la que va
mejor vestida. Es muy agradable verte todos los días". O puede usted
observar: «Mary, hay una cosa de ti que me gusta de veras. A diferencia
de las otras personas de la casa, sabes mostrarte alegre y animar a la
gente que te rodea. Esto es muy bonito».
2.
Si está usted haciendo una valoración positiva y la persona presiente un
motivo ulterior poco claro, naturalmente le gustará usted menos que si no
lo sospecha. Un modo de reducir esa sospecha es hacer que el cumplido sea
hecho por una tercera persona, como un amigo, que le diga: «A propósito,
Mary, ¿sabías que Joan se quedó impresionada por el modo como te
portaste ayer en la clase? Piensa que sabes defenderte muy bien». Así,
puede usted abordar a Joan, la mejor amiga de Mary, y decirle lo que
piensa de la actuación de Mary en clase. Aunque esto influirá muy poco
en hacer que usted guste más a Joan, hay muchas posibilidades de que ésta
pase la información a Mary. Otra técnica consiste en asegurarse de que
el cumplido dirigido a alguien sea, inadvertidamente, oído por la persona
en cuestión. Esto suele hacerse en el contexto de un pequeño grupo de
gente en el que las observaciones están dirigidas a otra persona y la «persona-objetivo»
está cerca.
3.
Otro modo de ampliar el efecto de simpatía consiste en mezclar unas
cuantas valoraciones neutrales o ligeramente negativas con el cumplido. Lo
importante, sin embargo, es poner de manifiesto los atributos
relativamente secundarios de la persona que deben servir como foco de la
valoración negativa. Por ejemplo: «Oye, John, quería decirte que me
gusta de veras cómo te sienta ese traje. No me entusiasma la corbata,
pero desde luego ese traje es elegante». O bien: «Gracias por dejarme
esos apuntes, Bill. Me han sido muy útiles. Todo el material que
necesitaba está allí. Me costó trabajo descifrar tu letra, eso sí... [risa
o sonrisa] pero, luego, se nota que has trabajado, y el material que has
usado es fantástico.
4.
Otro modo de hacerse más simpático es mostrar que existe alguna
similitud o elemento compartido entre usted y la otra persona. Intente
hacer comentarios tales como: ('Tienes razón, a mí me pasa lo mismo»,
o «Es curioso, yo he tenido el mismo problema», o «Bueno, te diré una
cosa, yo tampoco soy de aquí y, como tú, sólo hace tres meses que estoy
aquí», o «Yo también hago eso. Hago exactamente lo mismo que tú en
esas situaciones».
5.
Puede usted hacerse más simpático a alguien si iba mostrar que está de
acuerdo con las opiniones que él expresa. Pero existe siempre la
posibilidad de que se descubran motivos ulteriores poco claros. Un modo de
escapar a esta posibilidad es mostrarse inicialmente en desacuerdo
con la opinión expresada por el otro, y luego ir cediendo lentamente, Y
declarar por fin que sí está de acuerdo.
6.
Una persona sentirá mayor afinidad y simpatía hacia usted si usted es el
primero en expresar opiniones que usted sabe que mantiene dicha persona.
También este caso, para reducir la sospecha de que hay motivos
ulteriores, debe usted mostrar que no podía saber de antemano cuál era
la postura de esa persona respecto a un tema concreto.
HABLAR
DE UNO MISMO