Un
camino hacia la salud
En
una crisis el equilibrio normal está alterado - podemos entregarnos
demasiado al trabajo, el sueño nos elude; olvidamos hacer ejercicio;
comemos mal, alimentos no nutritivos, o comemos demasiado; podemos legar a
beber demasiado-. Por consiguiente tomar el camino hacia la salud
significa dar pasos que den por resultado que hagamos ejercicios, que
nutramos y descansemos bien.
¡Aquí
se presentan grandes oportunidades de crecimiento!
En la época de crisis, cuando usted comienza a hacer el esfuerzo de
comer, descansar y hacer ejercicio, puede adquirir hábitos nuevos y
saludables que mejorarán el futuro respecto de lo que era la vida antes
de la crisis. Puede empezar a cumplir un programa e ejercicio con
regularidad, tomar la decisión consciente de ingerir alimentos más
nutritivos, establecer un ritmo regular de trabajo / sueño.
EL
DESCANSO
Otro
aspecto del ritmo natural del cuerpo es el descanso. Esto es lo que la
gente encuentra más difícil de lograr durante una crisis. La tremenda
angustia mental y emocional asociada con un acontecimiento crítico parece
diseñada para borrar cualquier oportunidad de descanso natural y
relajamiento.
Si
uno queda despierto toda la noche preocupado por "¿Cómo voy a poder
trabajar mañana si no puedo dormir ahora? Estaré muerto", sólo
complica el problema porque aumenta la ansiedad, y esto a su vez hace más
difícil conciliar el sueño.
Como
ocurre con otro problema de salud, muchas perturbaciones crónicas del sueño
pueden estar asociadas a distintas crisis de la vida: un problema
matrimonial, dificultades en el trabajo, preocupaciones financieras,
enfermedad grave y otras cosas.
El doctor David Buchholz, jefe de Residentes en la sección
Neurología del hospital Jonh Hopkins, nos dice que las personas
que atraviesan una crisis luchan para conciliar el sueño algunas noches y
luego continúan luchando por largo tiempo hasta que la situación queda
bajo control. Esto es porque se ha desarrollado un ciclo en el cual el
acto de luchar para conciliar el sueño se convierte en un acontecimiento
provocador de ansiedad; la ansiedad continúa interfiriendo con las pautas
normales del sueño.
El
doctor Buchholz ofrece estas ideas para ayudar a conciliar el sueño:
·
Establezca un
horario regular para dormir y respételo.
·
Evite las comidas
pesadas, la excesiva ingesta de alcohol, cafeína y el ejercicio
extenuante justo antes de acostarse.
·
Evite los sedantes
o tranquilizantes. Estos medicamentos son útiles únicamente a corto
plazo. El uso continuo puede causar insomnio crónico porque las drogas
que producen hábito pierden su efectividad rápidamente y hacen que se
deteriore la calidad del sueño.
·
Tenga un lugar
confortable para dormir que no sea compartido por alguien que mira
televisión, use el estéreo o lee.
·
Tome algo de leche
o coma un bocado de queso antes de acostarse.
·
Evite hacer la
siesta durante el día par "recuperar" el sueño perdido a la noche.
La siesta le asegurará que no va a dormir en el horario de hacerlo.
·
No se quede en la
cama sin dormir por más de 30 minutos. Si tiene problemas para dormir lo
mejor es que se levante y realice alguna actividad descansada como leer o
escuchar música suave hasta que vaya sintiendo sueño. (Eso inhibe el
ciclo de ansiedad que ocasiona la incapacidad para dormir).
·
Algunos problemas
pueden postergarse durante la noche escribiéndolos en una hoja de papel.
Una vez que los ha escrito, puede olvidarlos hasta que esté preparado
para encararlos al día siguiente.
·
Recuerde que la
falta de sueño no va a dañarlo tanto como la preocupación por no lograr
dormirse. Es previsible que durante las primeras etapas de una crisis las
personas duerman menos.
COMBATIENDO
EL ESTRÉS CON RELAJAMIENTO
Como
los músculos tensos y las emociones tensas van de la mano, la mejor
manera de combatir el estrés es relajándose: no es posible sentir estrés
mientras se está completamente relajado. Resulta interesante que el
relajamiento físico no solamente reduce el estrés físico sino también
el mental. Es casi como si el organismo relajado no permitiera que el
cerebro produzca los pensamientos tensionantes o los temores. De todas
maneras, durante una crisis, puede ser difícil relajarse.
EL
MANEJO DE LOS SENTIMIENTOS PENOSOS