Sea
astuto para decidir cuándo comenzar
Trate
de solucionar dos cosas a la vez.
Usted puede mantener la motivación en alto nivel realizando alguna
actividad que resuelva dos o más problemas al mismo tiempo.
Muchas veces los cambios de la vida pueden quedar en un cuello de botella
porque no se ha cumplido una tarea más importante. Una vez que usted ha
realizado esa tarea, otras actividades de menor importancia quedan
resueltas.
Podría tratarse del nuevo trabajo (una de las mayores preocupaciones)
sino que le proporcionará también contactos sociales, empezará a
conocer gente nueva y por consiguiente, a mejorar el campo de las
relaciones sociales.
USE
UNA IMAGEN POSITIVA COMO GUÍA DIARIA
1.
Busque un lugar
tranquilo donde no lo interrumpan. Acomódese en un sillón, o cama.
2.
Relaje la mente y
el cuerpo tanto como pueda (use los ejercicios de relajación que ya vinos
si le son útiles).
3.
Con los ojos
cerrados aspire profundamente y deje salir el aire con lentitud. Diga y
repita la palabra "relájate" parea instar al logro del estado de
relajamiento.
4.
Imagínese en su
situación actual, incluyendo los acontecimientos ocurridos en el día.
Piense en los problemas que tiene y note las reacciones físicas que se
van produciendo a medida que usted piensa en ellos.
5.
Repase las cosas
que están yendo bien - cualquier cosa que pueda merecer un "+" : el
amor de sus hijos, un elogio en el trabajo, la palabra amable de un amigo,
etc.
6.
Ahora imagine su
vida después de haber hecho los cambios que figuran en su inventario
personal. Imagínese cómo usted desearía estar: empleado, o gozando de
nuevas amistades o pasándola bien con sus hijos, o viviendo en un nuevo
lugar. Véase cumpliendo la rutina diaria en forma cómoda y fácil,
viviendo en su nuevo mundo. Incluya tantos aspectos positivos de la vida
como pueda encontrar. No trate de bloquear los hechos de la crisis
reciente. Permita que esos hechos estén ahí, pero que permanezcan en el
fondo.
7.
Dése una palmada
en la espalda mental por estar trabajando por el logro de sus objetivos y
por superar los obstáculos.
8.
En forma
gradual sea consciente de su cuerpo y de las sensaciones que experimenta
en ese momento cuando usted se prepara para abrir los ojos una vez más.
Preste atención a cómo se siente su cuerpo.
9.
Abra los ojos,
refrescado y listo para seguir con las actividades del día.
10.
Repita el ejercicio
periódicamente: una vez por día, día por medio, una vez por semana, con
la frecuencia que usted desee.
Lo
principal es reforzar las imágenes mentales positivas, hacer que formen
parte del programa de crecimiento a través de la crisis.
UN
NIÑO EN CRISIS:
CÓMO PUEDEN AYUDARLO LOS ADULTOS