No
puedo asumirlo...
El
suceso que provoca la crisis, la bomba que estalla en su vida, exige
que usted haga algo para encarar la situación.
Pero su incapacidad para asumir el hecho empleando los métodos de siempre
es lo que convierte al suceso en una crisis, en lugar de que quede como
una experiencia mala o simplemente como un problema.
Una
experiencia produce una crisis cuando influye de tal manera en el
mecanismo normal de resolución de problemas, que quien la sufre resulta a
veces derrotado por la tensión.
Cuando
los métodos de siempre para lidiar con las dificultades,
tales como salir a caminar, ir al cine, hablar con un amigo, gritarle al
perro, salir de vacaciones o lo que sea, ya
no funcionan... se está en crisis.
En
realidad, el fracaso de los métodos habituales para encarar las cosas,
frente a esa situación nueva y espantosa, es lo que distingue a la crisis
de cualquier otra clase de problema en la vida. SI usted pudiera manejar
la alteración, hablar de sus sentimientos, pensar en el problema,
entonces no estaría sufriendo una crisis. Podríamos decir que usted está
pasando por una época muy mala, quizá, pero no por una crisis.
Una
crisis provoca
emociones asombrosas e intensas (culpa,
miedo, rencor, ira, desesperación y hasta odio. Anula casi todos los
intentos de entender la situación y abre las puertas a toda clase de
comportamientos erráticos.
El
caos tremendo de una crisis afecta
a todos los aspectos de la vida.
Desencadena emociones nuevas, fuertes alteraciones de la rutina normal, síntomas
físicos de enfermedades y crea tensiones en las relaciones con los demás.
También afecta profundamente la visión que se tiene de sí mismo y de la
vida.
Casi
todas las personas en crisis se
describen diciendo que sienten que se vuelven locas.
Pueden estar más furiosas de lo que jamás estuvieron o encontrarse
llorando de manera inconsolable, cuando en el pasado tomaban las malas
noticias con calma. Se les ocurren ideas que nunca tuvieron antes, o se
hieren o hieren a los demás, o huyen al extranjero. Hacen cosas que nunca
hicieron, como insultar a un miembro de la familia o decirle al jefe que
se vaya al diablo.
Una
adaptación adecuada del poema de Rudyar Kipling:
"Si...",
sería: "Si
puedes mantener la calma cuando todos la pierden... significa que no
comprendes la situación".
ESTOY
DESHECHO