La
paradoja
De
los cuatro pasos que hemos estado tratando - IDENTIFIACIÓN, EXPRESIÓN,
ANÁLISIS Y CONTROL DE LOS SENTIMIENTOS - habrá notado lo que
parece una contradicción en la forma en que destacamos igualmente la
expresión y el control de los sentimientos penosos: el hecho es que
hay un tiempo y un lugar para cada uno.
Ninguna
de las dos cosas es más importante que la otra. Ambas tienen que
ocurrir.
Habrá
momentos en que usted necesitará expresar sus sentimientos y otros
momentos en que necesitará controlarlos. En el transcurso de las semanas
y los meses usted experimentará esta paradoja: muchas veces expresará
los sentimientos penosos cuando cree que debería controlarlos, y los
controlará cuando querría expresarlos.
Podría
ayudarlo pensar en sus sentimientos dolorosos como en un timón. El timón
puede dirigir el barco hacia los dos lados: si va demasiado hacia la
derecha, hacia el control (mantener las emociones a rienda corta) puede
equilibrarse virándolo hacia la izquierda, hacia la expresión (dejarse
llevar un poco). Así es como se mantiene el rumbo.
Recuerde
que a usted no le interesa dominar sus sentimientos ni acabar con
ellos. Su objetivo es manejarlos lo suficiente para que le
permitan empezar a desplazarse hacia adelante en los dos pasos siguientes
de la resolución de la crisis: cambiar la mentalidad y adaptar la
conducta. Cuando éstos sean logrados los sentimientos dolorosos se harán
mucho más manejables.
ES
NATURAL