Haga
una lista
Escriba
en una hoja todas las cosas en las que está pensando en este momento.
No
es necesario que escriba cosas muy complicadas; solamente todas sus
preocupaciones y frustraciones, y hágalo en forma de lista.
IDENTIFICAR
SUS PRIORIDADES PRINCIPALES
Revise
la lista que acabad de hacer y decida qué tiene que hacer ahora y qué
puede esperar. Ponga una señal en las cosas que deben resolverse en las
siguientes horas o días.
Una
manera de elegir estas cuestiones es buscar algo que, si se deja sin
atender por las siguientes horas o días, puede reducir sus opciones para
el futuro.
Esta
es la piedra fundamental del manejo de la crisis: estudiar las acciones
posibles y elegir aquellas que disminuyen las pérdidas y que mantienen
tantas opciones abiertas como es posible.
En
cualquier situación de crisis, la determinación de las prioridades
(decidir qué es lo que tiene que hacer enseguida y qué puede dejar para
después) le evitará errores, confusiones y la frustración de no poder
resolver todo al mismo tiempo.
También
ocurre que al postergar todo, excepto los asuntos que requieren una solución
inmediata, se evita tomar al calor de la crisis decisiones que van a tener
mucha influencia en la vida: decisiones de las cuales usted podría
arrepentirse más adelante cuando tenga el tiempo necesario para
pensarlas.
El
acto de postergar una decisión no es lo mismo que ignorar el problema, no
asumir la responsabilidad o huir de la realidad. En realidad al posponer
ciertas decisiones lo que usted está haciendo es manejarlas de una manera
efectiva, diciendo: "Atenderé esto más adelante, cuando pueda
dedicarle el tiempo y la energía necesarios".
Y
RECUERDE...