Exprese
sus sentimientos
Expresar
sus sentimientos significa simplemente liberarlos. La expresión puede ser
verbal (hablar sobre ellos) o no verbal (actuar en función de ellos).
Una
manera es ir a un cuarto privado y cerrar la puerta de manera que no lo
oigan. Háblese en vos alta; suponga que está hablando a un escucha
invisible o a un amigo imaginario en el otro extremo de la línea del teléfono.
Dígale a su interlocutor cómo se siente: exactamente cómo se siente. No
le oculte nada. Maldiga, jure, grite y enfurézcase o lo que sea, pero
manténgase en total comunicación con su escucha imaginario.
Tenga
cuidado de no interferir con el proceso diciéndose cosas como: "Esto
no me hará bien" o "Esto no cambiará nada". Realmente
enfurézcase, grite, enójese, o haga cualquier cosa que pueda ser
importante para su recuperación personal, aunque no llegue la raíz de lo
que ocurrió.
Si
al hablar con usted mismo se siente incómodo o extraño, puede tratar de
tener un interlocutor real: un amigo, un miembro de la familia, un
consejero, como ser un sacerdote. Cualquier que usted piense que podrá
ser un interlocutor que no lo interrumpa.
Deje
que la luz del foco caiga en lo que está sintiendo, no en lo que usted
va a hacer sobre la situación. La idea principal es la de identificar
sus reacciones ante la crisis, señalar sus sentimientos inmediatos.
Hablar
con otra persona puede ser arriesgado. Los buenos escuchas son difíciles
de encontrar. La persona que permitirá que usted se exprese sin tomar
partido o juzgar sus sentimientos u ofrecer los consejos que usted no
desea es muy difícil de encontrar. La mayoría de la gente no sabe
cuanto se ayuda simplemente escuchando. Pero si usted conoce a alguien
que lo haga por favor hable con esa persona.
Otra
manera de expresar los sentimientos escondidos es escribir. Lleve un
diario o escriba una carta larga con todos los detalles, con todas las
cosas por las que usted está pasando. Repetimos, no oculte nada ni trate
de ser educado. Como usted no va a enviar la carta por correo, no importa
lo que diga. Enójese, muéstrese tan odioso o tan deprimido como
quiera. Está solamente escribiendo palabras sobre un papel y al papel no
le importa. Está haciéndolo por el alivio que eso proporciona.
Ya
sea que usted elija hablar en voz alta diciendo cuáles son sus
sentimientos o los escriba, lo principal es tener en cuenta que está abocándose
a una tarea que puede abrirle canales de expresión que usualmente están
cerrados. Al abrirlos usted puede dejar que sus sentimientos comiencen
a fluir.
Otra
manera de expresar los sentimientos es mediante la acción. Algunas
personas cuando se enojan tiran cosas o patean al perro. Esto produce
un alivio físico de alguna manera, aunque con desventajas evidentes.
Usted puede intentar algo similar aunque menos agresivo para otros.
Golpear
una pelota de tenis o golpear una bolsa de boxeo puede producirle alivio,
especialmente si usted imagina la persona o el objeto que le ha causado
dolor. De la misma manera dar puñetazos a almohadones y expresar con
palabras sus sentimientos resulta muy efectivo. No se sorprenda de
palabras o pensamientos como "¡Te odio!" o "¡No
vuelvas a hacer eso jamás!" o "No voy a soportar más esto".
Los terapeutas escuchan exclamaciones como esas todo el tiempo mientras
alientan a sus pacientes a actuar físicamente y a expresar sus emociones
frustradas.
Lo
que hemos dicho sobre la expresión de sentimientos puede provocar algunas
preguntas de su parte: "¿No empeora las cosas el dejarse ir y
expresar los sentimientos? ¿Qué pasa si sigo enojado o alterado? ¿No
debería aguantar sin demostrarlo?"
No,
albergar sentimientos negativos no es saludable. Abanicar las llamas de la
ira, nutrir la amargura, mantener el dolor intacto, o tener el llanto como
un estilo de vida, todo eso resulta destructivo. No es eso lo que
queremos. Estamos simplemente subrayando el hecho de que la
identificación de los sentimientos y su expresión en alguna forma, son
los primeros pasos imprescindibles para controlarlos: los dos mantendrán
a la parte expresiva sin que salga del cause.
¿Es
todo esto de "expresar emociones" un medio de sentir compasión por
uno mismo?
Quizás
sí, quizás no. En realidad no hace ninguna diferencia. Decirle a alguien
"solamente estás sintiendo pena por ti" (o decírselo a uno
mismo) suele ser una maniobra que intenta detener lo que no considera
aceptable: llorar, por ejemplo.
En
la sociedad occidental el llanto suele considerarse un signo de debilidad
y por consiguiente no se alienta a la gente a que llore: "llorar solo
empeora las cosas" o "las lágrimas no resolverán nada", eso es lo
que nos dicen. Sin embargo, las lágrimas tienen un papel importante en
el alivio del estrés porque liberan dos sustancias químicas importantes
- leucina encefalina y prolactina-, sustancias de las que se piensa que
son parte de la provisión de sustancias naturales del organismo que
alivian el dolor: las llamadas "endorfinas".
Esas
sustancias están presentes solamente en las lágrimas que se vierten en
respuesta ala emoción; las lágrimas que resultan de alguna otra causa
como el humo o la cebolla, no contienen estas importantes sustancias que
alivian el dolor. La presencia de esas sustancias naturales puede
explicar en parte por qué la gente se siente mejor después de haber
llorado: las lágrimas son las respuestas saludables que el organismo
proporciona para ayudar en la lucha contra el estrés en las situaciones
penosas. El llanto tiene efectos físicos muy beneficiosos.
No
tiene nada de malo sentir compasión por uno mismo durante un tiempo. Si
se ha perdido alguien importante como un ser querido, un amigo, una relación,
un trabajo, se tiene derecho a llorar por autocompasión. No debe
inhibirlo la noción de que usted, al llorar, está casi gozado de su
autocompasión. Llore nomás. Es una de las formas en que usted puede
cuidarse.
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SUS SENTIMIENTOS