El
programa
Quizás
una manera de empezar a entender la diferencia entre el hecho de un
acontecimiento y las opiniones sobre un acontecimiento es reconocer que
cada uno de nosotros lleva una especie de programa para computadora en la
cabeza.
Este programa es nuestro diseño de la vida y por lo general nos ayuda de
muchas maneras: nos permite tomar decisiones, nos proporciona guías para
el futuro, nos capacita para predecir o para anticipar los sucesos
normales de la vida. Qué aburrida sería la vida si cada mañana tuviéramos
que volver a pensar el proceso entero de levantarse, vestirse e ir a
trabajar. Lo hacemos sin pensar, un vez que el proceso ha sido agregado a
nuestro programa.
Pero una crisis abre agujeros en él. Por definición, una crisis
significa que el programa de vida ha sido lesionado de una manera o de
otra. El acontecimiento desencadenante de la crisis puede:
1.
violar una de las
mayores expectativas que tenemos de la vida.
2.
producir imágenes
terroríficas.
3.
exponer debilidades
o errores cognitivos en mi programa mental.
4.
contradecir una de
mis grandes "creencias": suposiciones filosóficas o religiosas.
5.
arrastrar desde el
pasado algún asunto sin terminar.
6.
demostrar que estoy
trabajando con el programa equivocado.
7.
combinarse con
otros factores de estrés para "sobrecargar" los circuitos conduciendo
a in colapso total.
Comprender
cómo una crisis produce el caos en su programa interno puede ayudarlo a
dar los primeros pasos hacia el objetivo de cambiar la mentalidad, es
decir, ganarse el control mental de la crisis. Examinemos con más
detalles la forma en que una crisis puede arruinar su programa.
EL
ACONTECIMIENTO VIOLA UNA DE MIS MAYORES EXPECTATIVAS SOBRE LA VIDA