El
acontecimiento viola una de mis mayores expectativas sobre la vida
Uno
transita por la vida con ideas muy definidas sobre la forma en que la vida
es, la manera en que debería ser y el modo en que lo será para usted. La
crisis suele destrozar esta expectativa; viola la manera en que usted ve
la vida, a menudo hasta un grado tal que usted cree que no puede seguir
viviendo. Las señales de que sus expectativas han sido destrozadas son
declaraciones como las siguientes:
"No
puedo creer que esto esté ocurriendo..."
"No
puedo aceptar esto..."
"Es
imposible que..."
"No
puedo imaginar cómo..."
Cada
una de estas declaraciones indica que el acontecimiento crítico está
totalmente en contra de la manera en que usted piensa que el mundo debería
ser. Existen varias categorías principales de expectativas que pueden ser
violadas durante una crisis:
MATRIMONIO
TRABAJO
LA
LONGITUD Y CALIDAD DE LA VIDA
La
mayoría de la gente no es consciente de lo concretas que son su
expectativas hasta que una crisis las destroza. Esas expectativas y la
disciplina para cumplirlas se desarrollan mediante el contacto con
distintas fuentes; las recibimos de nuestros padres, por la educación que
nos dan, de la Iglesia, de los libros que leemos, de las revistas y de la
televisión. Mientras transitamos por la vida desarrollamos ideas muy
definidas sobre lo que somos, cómo será nuestro futuro, qué clase de
procesiones materiales tendremos, las relaciones que estableceremos, etc.
Las
expectativas se convierten en parte de nosotros tanto como lo es una mano
o un pie. Perder aunque sea una no resulta nada fácil. Durante la
crisis todas nuestras expectativas principales pueden ser destruidas.
Para
poder encarar la crisis de manera efectiva, debe descubrirse cuáles eran
las expectativas antes del acontecimiento crítico y cómo fueron
destrozadas por lo que ocurrió. Usted debe preguntarse: "¿Qué
expectativas han sido destruidas?"
La
respuesta puede no producirse rápidamente; puede que usted tenga que
pasar algún tiempo pensando sobre el asunto, escuchándose, expresándose,
hablando con los demás. Pero, cuando llegue, la respuesta aparecerá en
una forma parecida a lo siguiente:
"Creo
que lo que me resulta tan terrible es que nunca pensé que me ocurriría.
Cosas como éstas ocurren a los demás. Siempre pensé que mi vida sería
como lo imaginaba. Ahora cambió todo".
La
forma más directa y positiva de encarar las expectativas destrozadas es
identificarlas por lo que son: expectativas que han sido lesionadas, y no
magnificar las cosas pensando: "Mi vida está arruinada para siempre",
o "Ya no me quedan esperanzas para el futuro".
Usted
es un individuo complejo, con ideas, sentimientos, conducta, atributos físicos.
Usted es más que sus expectativas. Tenga la esperanza de que, por más
que haya sufrido un golpe muy grave, usted está encarando solamente UN
aspecto de su vida, las expectativas no son toda la complejidad de su ser.
Podrá
encarar el trabajo de reconstrucción en un estado mucho mejor si reconoce
que está restableciendo su imagen de la vida, no la vida misma: una
imagen de la vida basada sobre expectativas previas que han resultado
destrozadas en la crisis.
Los
sobrevivientes suelen reemplazar las expectativas destrozadas por otras
nuevas y nuevas creencias. El joven que no pudo ingresar en la Facultad de
Derecho encuentra una nueva imagen de la vida que no depende de que él
sea abogado. La mujer cuyo marido murió descubre una nueva imagen de ella
misma como la persona sola e independiente que tiene que arreglárselas
por su cuenta. El ebanista que se seccionó los dedos comienza a verse en
un papel diferente del hombre que trabaja con las manos.
EL
ACONTECIMIENTO PRODUCE IMÁGENES O PENSAMIENTOS TERRORÍFICOS