Descanse
de la crisis
A
veces lo mejor que puede hacer es alejarse de todo durante una crisis. Ir
al cine o ir de compras durante dos o tres horas puede obrar maravillas en
su carácter, En realidad, cualquier cosa es adecuada si lo ayuda a
distraer su mente de la crisis durante un tiempo: leer un buen libro,
pasar unos poco minutos solo meditando u orando, caminando en un lugar
tranquilo, mirando un programa de TV y hasta empacando unas pocas cosas
para de salir de la ciudad por el fin de semana y pasar algún tiempo en
soledad; hay innumerables maneras de alejarse de todo durante el proceso,
de ubicarse en una posición mejor para poder encarar positivamente la
crisis.
Sin
embargo, muchas personas no se animan a permitirse esta clase de breve
vacación porque tiene la sensación de que si no están "trabajando la
crisis" todo el tiempo, no están siguiendo las reglas del juego.
Pero
la crisis no es un juego y usted no tiene que seguir ninguna regla. A
menudo, se necesita el breve respiro que puede brindar un descanso.
4.
Vea los sentimientos penosos en perspectiva.
"Esto
también pasará". Mire hacia delante por un momento, los dolores no
durarán siempre; nada lo hace. El cuerpo y la mente no le permitirán
experimentar un dolor emocional intenso durante mucho tiempo. Los
acontecimientos transcurren. Los sentimientos cambian, los pensamientos
cambian. Pronto su cuerpo y su mente comenzarán a organizarse y a moverse
hacia un nuevo estado de equilibrio.
También
mire hacia atrás, pregúntese:
"¿Cuándo
fue la última ves que me sentí así?"
Investigue
un poco:
¿Se
ha sentido así antes?
¿Cuándo?
¿Cuáles
fueron las circunstancias?
¿Qué
estaba usted haciendo?
¿Qué
edad tenía?
¿Qué
pasó para que usted se sintiera así?
Puede
ocurrir que el acontecimiento desencadenante de la crisis sea tan
devastador, tan explosivo, que los sentimientos que libera son absoluta y
completamente nuevos para usted. La amenaza y el peligro que experimenta
es tan grande que se siente angustiado con mucha intensidad, una
intensidad que nunca ha sentido antes. La pérdida puede ser tan grave que
usted esté totalmente deprimido. O que la injusticia cometido con usted
sea tan grande que disminuye todo lo que pidiera haber imaginado como
posibilidad.
De
nuevo, los sentimientos intensos y penosos como son, pueden ser muy
parecidos a los que sintió en una época anterior de su vida. En
algunos casos la intensidad de las crisis que ese está viviendo está
unida directamente al hecho de que recuerda sentimientos pasados; usted
está experimentando ahora el dolor de la crisis actual y el dolor de la
crisis previa, los dos al mismo tiempo.
Por
cierto que esto es lo que ocasiona, muchas veces que la situación sea difícil
de encarar. Si por ejemplo usted está divorciándose, sus sentimientos
actuales puede recordarle el rechazo profundo que usted sintió cuando lo
dejó una novia en la escuela secundaria. Si pierde un empleo, esto puede
traer a la memoria los mismos sentimientos que usted experimentó cuando
lo sacaron del equipo de la escuela. Su reacción emocional a la lesión
traumática puede despertar os mismos sentimientos que tuvo cuando se
divorciaron sus padres cuando usted era un niño.
Según
sus experiencias anteriores, el acontecimiento que produce la crisis,
puede despertar muchos sentimientos diferentes. En este caso ayuda mucho
poner los sentimientos en la perspectiva correcta. Pues si usted es capaz
de establecer la conexión entre una crisis actual y una crisis anterior,
que quizá ocurrió hace mucho tiempo puede ver su situación presente con
menos aprensión. Después de todo, sobrevivió a la crisis anterior. ¡Aún
está aquí! Podrá pasar también esta crisis.
También
tenga presente que la oportunidad también existe para una crisis pasada
que todavía no se haya superado. Es posible crecer de nuevo. Quizás
ahora, de una vez por todas, usted pueda elaborar los acontecimientos
pasados, compensar los sentimientos que despertó, expresarlos, y salir de
todo ello más fuerte que antes.
En
otras palabras: usted puede romper los lazos con el pasado. Esta
experiencia dolorosa no volverá a producirle la misma pena que le había
producido hasta ahora.
Usted
puede reelaborar el pasado, por así decirlo, enfrentando los asuntos del
pasado que han estado hiriéndolo, quizás en forma subconsciente. Ahora
puede limpiarlos para siempre.
LA
PARADOJA