Controle
sus sentimientos
Este
es el último paso en el manejo de los sentimientos penosos: aprender a
controlarlos. Hablamos de control pero no en el sentido de enterrar los
sentimientos sino en el sentido de no ser controlados por ellos. Hay una
gran diferencia.
Estamos
hablando de emplear remedios específicos que ayuden a manejar el impacto
de los sentimientos penosos. EL control puede provenir de la expresión
"sacarlo todo afuera" o puede originarse en otras formas de manejo.
Hay cuatro métodos, por lo menos que pueden usarse para controlar
los sentimientos penosos, para evitar que lo avasallen.
1.
Contrarreste los sentimientos penosos con ejercicio y relajación.
Las técnicas que discutimos para la supervivencia física pueden usarse
también para ayudar a controlar los sentimientos.
Tenga
presente que como los sentimientos, pensamientos y conducta están
inextricablemente ligados, el cambio que se produce en uno de ellos
siempre producirá un cambio en otro.
SI
usted está angustiado, por ejemplo, la angustia va acompañada de tensión
físico: músculos tensos en la nuca o el estómago, manos que se
aprietan. Esta tensión muscular se manifiesta cada vez que usted se
siente angustiado; y se siente angustiado cuando piensa en el
acontecimiento la situación que despierta esos sentimientos.
Con
ejercicio, relajación, respiración profunda, yoga y otras técnicas,
puede cambiar el efecto de los sentimientos negativos. Hay mucha
literatura que demuestra que el ejercicio físico puede ser un antídoto
efectivo contra sentimientos tan fuertes como la depresión, la angustia y
la preocupación.
Esto
es cierto en cualquier momento pero puede volverse fundamental durante una
crisis y después de ella. Es totalmente válido que durante una crisis
se combata lo que se teme, lo que a uno lo disminuye y le produce estrés
por medio del trabajo con el cuerpo.
TRATE
DE REÍR