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COMUNICACIÓN CON
EL OTRO SEXO
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Manual
Práctico
Respuestas
1.
Falso. De acuerdo con los estudios realizados, no hay ninguna verdad en
el mito de que las mujeres son más intuitivas que los hombres, pero dé las
investigaciones se des prende que prestan más atención al "detalle".
Por ejemplo, según la mundialmente famosa antropóloga Ashley Montagu, las
mujeres son más sensibles que los hombres a las diferencias de colores; la
lingüista Robin Lakoff -en su clásico libro Language and Woman's Place
(Harper Colophon, 1975)- confirma este dato, y añade que las mujeres
suelen describir los colores de forma más detallada: usan palabras como
"cinabrio", "hueso", "prusia" o "ébano" para indicarlos.
Esta
atención a los detalles las hace parecer más intuitivas, porque con
frecuencia advierten características que los demás pasan por alto, como el
lenguaje corporal, los tonos de voz y las expresiones faciales. Numerosos
estudios sobre el desarrollo de la primera infancia han demostrado que,
entre los bebés, las niñas parecen advertir más expresiones faciales de
los padres y de otras personas; esto puede continuar en la vida adulta, y
explica el hecho de que las mujeres perciben el estado emocional de una
persona con mayor facilidad que los hombres; también son más sensibles a
la comunicación "no verbal", lo que quizá las hace parecer más
intuitivas.
2.
Verdadero. A los hombres se les escucha más que a las mujeres. En su
estudio "Sex Differences in Listening Comprehension", Kenneth Gruber y
Jacqueline Gaehelein (Sex Roles, Vol. 5, 1979), afirman que, por lo general,
prestamos más atención a los hombres que a las mujeres; asimismo, todos
los auditorios tienden a recordar más la información ofrecida en una
memoria expuesta por un hombre, aunque sea idéntica a la de una mujer. Otro
estudio ha demostrado que cuando habla un hombre hay menos murmullos y
ruidos de papeles -medidos en decibelios- en el auditorio. Todo esto
puede deberse al tono de voz: una vocecita aguda e infantil suele resultar
fastidiosa, y no facilita que se escuche atentamente la información que esa
mujer está ofreciendo.
3.
Falso. Al contrario de lo que afirma el estereotipo popular, son los
hombres quienes hablan más; numerosos estudios -como los de la lingüista Lynette Hirshman, de 1974- lo confirman. En realidad, las mujeres hacen
mayor cantidad de preguntas, mientras que los hombres suelen dar res puestas
más extensas y amplias.
En
una investigación, se pidió a hombres y mujeres que describieran un
cuadro; los hombres requerían una media de trece minutos para hacerlo,
mientras que las mujeres necesitaban tres minutos como máximo.
Muchos
estudios -entre los que se cuentan los de Fred Strodtbeck, en 1951, Marion
Wood, en 1966, y Marjorie Swacker, en 1975- confirman que, en los grupos
mixtos, por lo general las mujeres hablan menos que los hombres.
4.
Falso. Aunque muchos estudios sostienen que las mujeres hablan más rápido,
esto no significa que lo hagan con excesiva rapidez, sino que -como indica
un estudio realizado en 1973 por W. Starkeweather- suelen articular las
palabras de un modo más preciso y veloz que los hombres. Quizá la causa de
esto sea que los hombres suelen interrumpirlas, y las mujeres, por lo tanto,
se apresuran a dar toda la información antes de que lo hagan.
5.
Falso. Numerosos estudios muestran que son las mujeres, y no los
hombres, quienes establecen más contacto visual y hacen más gestos
amistosos. Un estudio realizado por el doctor Alber Merhabian mostró que,
cuando hay una interacción positiva con otra persona, las mujeres aumentan
su contacto visual, mientras que los hombres lo disminuyen, porque se
sienten incómodos. Otros estudios, realizados por los doctores Albert Merhabian y Nancy Henley, y expuestos en el capítulo "Power, Sex, and Non
Verbal Communication" de Language and Sex, Difference and Dominance (Newberry
House Publishers, 1975), han descubierto que las mujeres muestran una
actitud más amiga ble mediante sonrisas, gestos de simpatía y
asentimientos con la cabeza. Esto sucede especialmente cuando acaban de
conocer a alguien, según lo indican las investigaciones. Es más: aunque se
ha descubierto que las mujeres sonríen el 93 % del tiempo, sólo el 67 % de
estas sonrisas son correspondidas por los hombres.
6.
Verdadero. Según Peter Falk, en su libro Word Play, What Happens When
People Talk (Knopf, 1973), las mujeres son más generosas en el elogio,
hacen más gestos de aprobación, y dicen más cumplidos que los hombres.
Por su parte, la lingüista Robin Lakoff ha descubierto que, durante la
conversación, las mujeres intercalan más "Ajás" que los hombres, para
indicar su aprobación a un interlocutor de cualquier sexo.
7.
Verdadero. Los investigadores Donald Zimmerman y Candace West realizaron
un estudio en la Universidad de California, en 1975, sobre la frecuencia con
que se suceden las interrupciones cuando conversan hombres y mujeres, y
concluyeron que del 75 %. al 93 % habían sido efectuadas por hombres. En
otro estudio, averiguaron que en sólo una de once conversaciones, entre un
hombre y una mujer, fue esta última quien provocó una interrupción; en
las diez restantes, fue el hombre quien interrumpió a la mujer. También
observaron que, por lo general, después de una interrupción la mujer se
retrae, y espera más de lo normal para volver a hablar.
Los
doctores Zimmerman y West afirman que los hombres interrumpen para dominar.
Las investigaciones realiza das por Judy Kester, en 1978, confirman esta
impresión, y agregan que los hombres suelen contestar preguntas que no les
están dirigidas.
8.
Falso. Son los hombres quienes dan más órdenes, y emplean mayor
cantidad de términos imperativos, lo que los muestra como más exigentes;
muchos investigadores han llegado a la conclusión de que las mujeres
tienden a ser más corteses al hablar. Según Mary Ritchie Key, una experta
en habla femenina de la Universidad de California, las mujeres tienden a ser
más "dubitativas" cuando hablan porque por lo general se comunican
desde una posición que no es la de tomar decisiones. Robin Lakoff, en su
libro Language and Women's Place, revela su clásico descubrimiento de las
"preguntas finales": las mujeres hacen una pregunta al final de una
afirmación, como "Es un bonito día, ¿no es cierto?"; esto las muestra
más vacilantes y menos seguras de sí mismas. También ha comprobado que
las mujeres son menos propensas a dar órdenes y generalmente expresan sus
deseos con términos afectuosos y amables, como "Cariño, ¿podrías
cerrar la puerta, por favor?" en vez de un más directo "Cierra la
puerta", que es la típica orden que daría un hombre sin ni siquiera
pensarla. Esto puede estar condicionado ya desde la infancia, como
demuestran los investigadores Daniel Maltz y Ruth Borker en su estudio
The
Cultural Approach of Male Miscommunication (Cambridge University Press,
1982), quienes afirman que los niños y las niñas tienen distintos modos de
comunicarse con sus amigos. Las niñas no dan órdenes como los niños
-quienes suelen decir "Dame eso" o "Sal de aquí"-, sino que
tienden a formular sugerencias, como "¿Qué te parece si hacemos esto?"
o "¿Hacemos tal cosa?"
9.
Falso. El sentido del humor de los hombres es absoluta mente diferente
del de las mujeres. Según la investigadora Carol Mitchell, en Differences
in Male and Female Joke Telling, las mujeres hacen chistes cuando hay un
grupo pequeño de personas de su mismo sexo, mientras que los hombres
tienden a contarlos en grupos grandes y mixtos. Las lingüistas Robin Lakoff
y Nancy Henley han descubierto que las mujeres bromean con menos frecuencia
que los hombres. La investigación realizada por Paul McGhee, en 1979,
indica que el humor masculino suele ser más hostil y sarcástico que el de
las mujeres. Según Robin Lakoff, los hombres también acostumbran hacerse
bromas para establecer lazos de camaradería, mientras que las mujeres no
las utilizan con ese fin.
10.
Falso. En una encuesta que he realizado para el canal Playboy, la
pregunta fue qué se prefería escuchar al hacer el amor. En general, a las
mujeres les gustaba oír que eran hermosas y amadas y los hombres
preferían que les dijeran que eran buenos en la cama y que satisfacían a
su compañera. En una reciente encuesta Gallup, descubrí que sólo el 30 %
de los encuestados estaban satisfechos con lo que escuchaban de sus compañeros
cuando hacían el amor, y la mayoría eran hombres.
11.
Verdadero. En su libro You Just Don't Understand: Women and Men in
Conversation (William Morrow, 1990), Deborah Tannen afirma que los hombres
no suelen pedir ayuda con la misma frecuencia que las mujeres. Explica que
esto se debe al hecho de que ellos, por lo general, son "donantes" de
información, mientras que las mujeres son "receptoras"; por ese motivo,
los hombres se sienten expertos y superiores, mientras que las mujeres son
consideradas como "desinformadas" e "inferiores".
12.
Falso. Muchas encuestas y observaciones de psicoterapeutas han indicado
que las mujeres tienden a ser más autocríticas, y están más dispuestas a
culparse que los hombres; además suelen ser más despectivas consigo
mismas, y con frecuencia se culpan cuando las cosas van mal. También
acostumbran personalizar un problema, y asumen la responsabilidad o se echan
la culpa aunque no lo hayan provocado. Deborah Tannen confirma este dato
cuando sostiene que las mujeres también tienden a usar más "frases de
disculpa" en sus conversaciones, como "Lo lamento", "No quise decir
eso" o "Discúlpame".
13.
Verdadero. El naturalista Charles Darwin afirmó que el mostrarse más
pequeño, agachando la cabeza para ocupar menos espacio, puede inhibir la
agresividad humana. Esta observación fue apoyada por la investigación de
Ray Birdwhistall (1970), Albert Merhabian (1972) y Marguerite Piercy (1973),
quienes descubrieron que las mujeres tienden a autoinhibirse, cruzando las
piernas a la altura de los tobillos o de las rodillas y ubicando los codos a
los costados, pegados al cuerpo. Como ocupan menos espacio físico, tienden
a parecer menos dispuestas para la confrontación que los hombres. Según
los lingüistas, este lenguaje corporal suele reflejar menos poder y
relevancia.
14.
Falso. Como ya he mencionado, las mujeres suelen ser más detallistas
que los hombres. Además, como muestra la investigación de Robin Lakoff,
eligen palabras más descriptivas: son más detallistas porque usan
determinados adjetivos, e hipérboles como "muy", "ampliamente",
"inmensa mente". Si observamos pautas masculinas y femeninas de
comunicación, advertiremos que las mujeres hablan de un modo menos conciso;
son más detallistas que los hombres, lo que a menudo provoca desorden en la
conversación. Esto se ha demostrado en una encuesta por mí realizada, que
indica que los hombres se sienten frustrados por la manera como las mujeres
siguen y siguen hablando, "se van por las ramas" y no son lo bastante
concisas.
15.
Falso. Los hombres tienden a tocar más que las mujeres. Según muchos
investigadores -como Stanley Jourard, Jane Rubin y Barbara y Gene Eakins-,
a las mujeres las tocan con frecuencia los hombres que les ceden el paso,
las ayudan a ponerse el abrigo o a subir a un automóvil.
La
investigación de Nancy Henley confirma estos descubrimientos, puesto que
demuestra que, en a serie de citas, los hombres tocaron a las mujeres cuatro
veces más de lo que fueron tocados por ellas.
Los
hombres también se tocan entre ellos (por ejemplo, palmeándose la espalda
o estrechándose la mano) cuando practican deportes.
16.
Falso. Las mujeres escuchan más atentamente: los estudios han
demostrado que establecen un mayor contacto visual, y suelen expresar su
aprobación sonriendo y asintiendo con la cabeza. Asimismo, Sally McConnell-Ginett,
en una investigación realizada en la Universidad Cornell, informó que las
mujeres dicen "Ajá" con más frecuencia que los hombres, para
contribuir al buen desarrollo de la conversación.
17.
Verdadero. Hombres y mujeres son igualmente emocionales al hablar. Sin
embargo, las mujeres dan la impresión de serlo en mayor medida -según
investigaciones, como las de Robin Lakoff- porque emplean más formas
verbales que expresan el estado emocional, como "siento", "pienso",
"espero", "deseo". Por otra parte, también usan mayor variedad de
entonaciones vocales; las investigaciones realiza das por Nancy Henley y
Barrie Thorne (1975), así como las de Robert Luchsinger y Geoffrey Arnold,
han demostrado que las mujeres emplean aproximadamente cinco tonos de voz
para expresarse, mientras que los hombres sólo usan tres, lo que los hace
parecer monótonos y menos emocionales.
Asimismo,
los hombres expresan sus emociones aumentando la intensidad de su voz -ya
sea levantando el volumen, gritando o diciendo juramentos-. Las mujeres,
en cambio, se expresan mostrándose más sumisas, formulando una voz
temblorosa o llorando.
18.
Falso. Por lo general, los hombres hablan menos que las mujeres de sus
cosas personales.
Las
mujeres suelen hablar de personas, relaciones, niños, autosuperación y del
modo como han sido afectadas por de terminadas experiencias. Los hombres, en
cambio, tienden a "dirigirse al exterior", y conversan sobre sucesos,
noticias, deportes y temas relacionados con tareas físicas más concretas.
19.
Falso. A pesar de que los hombres no aportan tantos temas de conversación
como las mujeres, suelen interrumpir con más frecuencia, lo que en
definitiva les da más control sobre los temas que ellas proponen.
Pam
Fischman, del Queens College de Nueva York, ha descubierto que las mujeres
aportan más del 60 % de los temas; esto puede deberse a que los hombres
interrumpen con más frecuencia, modificando constantemente la conversación.
Según la investigación de Don Zimmerman y Candice West, los hombres suelen
interrumpir como un modo de controlar la conversación.
20.
Falso. Aunque en nuestro mundo moderno hay muchos padres progresistas y
con inquietudes sociales, los niños varones aún reciben un trato muy
diferente del de las niñas. Los padres tienden a comunicarse con sus
hijos, de muy distinta manera según cuál sea el género de éstos, lo que
provoca algunas conductas estereotipadas en los niños. Por ejemplo, un
estudio reciente de la Universidad de Harvard ha demostrado que las madres
hablan más con sus hijas que son sus hijos varones; otras investigaciones
agregan que se realizan más juegos físicos con los varones, y se les habla
en voz más alta que a las niñas.
21.
Verdadero. Aunque los hombres hacen afirmaciones más directas, una
encuesta que he realizado recientemente indica que las mujeres tienden a
plantear y afrontar los problemas con más frecuencia que los hombres.
Entre
cien entrevistados, cuyas edades oscilaban entre los 18 y los 65 años, más
del 70% de las mujeres afirmaron que serían las primeras en afrontar los
problemas mientras que sólo el 40 % de los hombres afirmaron poder hacerlo.
Aunque son las mujeres quienes exponen un problema con más frecuencia, lo
hacen de un modo más suave y diplomático, según afirma en su libro
Deborah Tannen. Esto también puede observarse en los resultados de la
encuesta Gallup, que revelan que las mujeres están más dispuestas que los
hombres a afrontar temas como el sida, las enfermedades de transmisión
sexual y el sexo seguro.
22.
Falso. En numerosos estudios, se ha determinado que las mujeres son más
vitales y animadas que los hombres.
Según
los antropólogos de la Universidad de California, en San Francisco, las
mujeres presentan más animación facial. Los estudios también reflejan que
realizan más con tacto visual, hacen más movimientos corporales, poseen
una mayor variedad de tonos de voz y emplean mayor cantidad de palabras que
expresan emoción.
23.
Falso. Así como son las mujeres quienes proponen más temas de
conversación, también hacen más preguntas. De acuerdo con los
investigadores, esto tiene el propósito de facilitar la conversación.
24.
Falso. Por lo general, los hombres y las mujeres hablan de diferentes
temas. Los estudios indican que las mujeres prefieren conversar sobre
dietas, relaciones personales, apariencias físicas, ropa, autosuperación,
niños, matrimonios, personalidad y actitudes de otras personas, relaciones
laborales y temas con gran carga emocional. A los hombres, en cambio, les
gusta hablar de deportes, trabajo, lugares que han visitado, noticias, mecánica,
tecnología, automóviles y música.
25.
Verdadero. Gracias a una encuesta Gallup que he encargado recientemente,
he descubierto que son las mujeres quienes están más dispuestas a hablar
de las pruebas de sida y sobre el sexo seguro.
Si
usted ha respondido de forma equivocada a alguna de estas preguntas, debe
continuar leyendo esta guía. Por desgracia, muchas personas tienen una idea
estereotipada y llena de prejuicios del modo de comunicarse del género
opuesto, y esto las pone en desventaja cuando hablan con su cónyuge o
amante, sus amigos e incluso sus socios. Usted podrá superar este problema.
En
primer lugar, vamos a examinar detalladamente los diferentes modos de
comunicarse de hombres y mujeres.
¿Cuáles
son las Diferencias Genéricas de Comunicación?
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