Cómo
decirle a su pareja algo que quizá no quiera oír
¿Cómo
podemos decirle a nuestro compañero que tiene mal aliento, olor
corporal o alguna otra característica molesta, sin ofenderlo ni hacerle
poner a la defensiva? La clave está en decirselo diplomáticamente.
Tiffany,
una de mis clientas, vino un día muy triste a mi consultorio. Se había
separado de Joshua, que era su novio desde hacía tres años; cuando le
pregunté qué había sucedido, me contó que él le había dicho:
"Sabes, últimamente no me excitas porque hueles allí abajo".
Tiffany
quedó deshecha, porque siempre había sido muy cuidadosa con su olor
corporal y su higiene femenina. Me dijo que no estaba ofendida porque su
novio le hubiera dicho que había algún problema, sino que le había
molestado su modo de decírselo: Joshua había sido frío y brusco, lo
que por desgracia es la forma de actuar de demasiados hombres, como
indican las Diferencias Genéricas de Comunicación: los hombres suelen
ser más bruscos y menos diplomáticos que las mujeres.
El
novio de Tiffany podría haber dicho: "Cariño, sabes que nunca quiero
molestarte, pero debo decirte que tienes un olor extraño en la zona
vaginal. Quizá deberías ir a un ginecólogo. Nunca antes lo había
percibido; por eso, creo que es probable que tengas alguna infección".
En ese caso, mi dienta no sólo habría quedado "en buen lugar",
sino que podría haber evitado la humillación que le provocó la
brusquedad y falta de tacto de su compañero. Los hombres deben tener
esto muy presente.
Cuando
nos vemos en la obligación de decirle a alguien alguna cosa que puede
no resultar muy agradable, lo más importante es que seamos diplomáticos
y permitamos que esa persona "salga bien parada", para que no se
sienta incómoda y termine rechazándonos.
También
debemos ser diplomáticos al decirle a alguien que tiene mal aliento.
Todos hemos visto anuncios muy graciosos, en los que una persona intenta
decirle a otra que tiene mal aliento; los guiones en los que alguien se
desmaya u ofrece un chicle de menta para que otra persona mejore su
aliento son muy divertidos cuando se refieren a los demás, pero no
tanto si se dirigen a nosotros mismos.
Casi
siempre resulta difícil que nos demos cuenta de que tenemos mal aliento
o un olor corporal desagradable; si su compañero se lo hace saber, le
está haciendo un gran favor. Lo importante es su modo de comunicárselo,
porque puede afectar la relación. Decir algo así como "¿Cómo está
el cadáver?" o "Hueles a podrido" es realmente indeseable, aunque
a nosotros nos parezca una broma divertida y nos creamos muy
graciosos...
Por
desgracia, los hombres son más propensos a este tipo de comentarios,
como hemos indicado en nuestra lista de Diferencias Genéricas de
Comunicación. El humor sarcástico no es apropiado para dar este tipo
de información, sino la diplomacia.
Si,
en cambio, decimos "Cariño, quizás hoy hayas comido algo que ha
afectado tu aliento 6 tienes una indigestión, porque tu aliento es un
poco fuerte hoy. Si te cepillas los dientes o te haces un enjuague
bucal, resolverás el problema", permitiremos que nuestra pareja quede
"bien parada".
Especialmente
los hombres deben tomar conciencia de que si una crítica se expresa de
modo amable, sensible y bondadoso, nuestra pareja responderá
positivamente, y no se sentirá humillada.
Lo
mismo es válido si su pareja tiene olor corporal. Debe ser diplomático
al preguntarle, por ejemplo, si tiene algún problema o si su jornada ha
sido tan irritante que le produjo estrés y le hizo transpirar. También
puede sugerirle, con un tono suave y amable, que se bañen juntos para
relajarse y refrescarse. Incluso pueden ducharse como preludio del
encuentro amoroso una vez más: la clave es la "diplomacia", para
permitir que su pareja "salga bien parada".
Cómo
terminar una relación íntima