FIGURAS
DE AUTORIDAD QUE NO OFRECEN APOYO
Algunos
superiores en casos de conflicto siempre respaldan a los que vienen de
fuera, cuando en realidad deberían ser neutrales hasta haber escuchado a
ambas partes (es decir, la del subordinado y la de la otra persona), tras
lo cual se hallarán en situación de emitir un juicio razonable.
Debido
a los malos informes crediticios de la se ñora Jefferson, se había
decidido que no se le iba a conceder más crédito en el futuro, sino que
tenía que pagar por adelantado los productos que pidiese. A Alan le
explicaron el caso claramente; por consiguiente, cuando la señora
Jefferson fue a pedirle crédito, él se lo negó con educación pero con
firmeza. Alan se quedó horrorizado cuando, a los pocos días, una alegre
señora Jefferson contactó con él para in formarle que su supervisora,
la misma persona que le había dado la orden inicial, le había concedido
el crédito que había solicitado.
Alan
fue inmediatamente a ver a su supervisora y -recordando su necesidad de
explicarle cómo se sentía- le dijo: «Me ha puesto en una situación
muy difícil. Cumplí sus órdenes y le negué el crédito a la señora
Jefferson y a los pocos días descubro que usted se lo ha concedido. Me
siento como un estúpido.
¿Ha
habido algún cambio en la evaluación de su solvencia que yo no conozca?
Le agradecería mucho que en el futuro me informara cómo he de actuar en
situaciones semejantes».
De
este modo, de ella dependía a partir de entonces explicar el caso y
aclarar cómo deseaba proceder, dando una explicación a Alan que éste
pudiera con firmar repitiendo sus Instrucciones, para asegurarse de que
ambos habían entendido la situación.
En
los últimos años, han ido saliendo a la luz cada vez más denuncias de
acoso sexual en el trabajo, puesto que el gran número de casos que se han
lleva do a los tribunales ha hecho que las personas afecta das se dieran
cuenta de que no tenían que seguir so ese trato. No son sólo las mujeres
las que padecen esta indeseable situación.
Algunos
de los signos de acoso sexual incluyen:
.
Comentarios personales sobre el sexo en general o acerca del aspecto de
una persona, de su cuerpo, etcétera.
.
Decir chistes obscenos o llevar artículos pornográficos.
.
Las proposiciones, directas o indirectas.
.
Comentarios o gestos sugerentes.
. Cualquier contacto físico indeseado o innecesario.
En
algunos casos, se ofrecen trabajos o promociones a cambio de favores
sexuales. Si la persona con mayor autoridad lo sabe y no hace nada al
respecto, se puede decir que acepta esta práctica.
Si
usted cree que es víctima de acoso sexual hay varias cosas que puede
hacer:
.
Ha de dejar claro desde un principio que no le gusta esa conducta. (Con
ello se asegurará de que hasta el más «amistoso sobón» se dé cuenta
de que usted no disfruta con esa familiaridad y, por tanto, dejará de
hacerlo.)
.
Haga saber a los demás lo que le está sucediendo, aunque por supuesto le
resulte difícil. A las personas que deliberadamente acosan sexualmente a
otra, no les gusta que los demás se enteren de ello. Una mujer joven que
conozco estaba sentada con sus compañeros en una mesa de juntas cuando
sintió un pellizco en la rodilla. Girándose hacia el hombre que le había
puesto la mano encima, le cogió por la manga, le levantó el brazo y dijo
en voz lo bastante alta como para que los demás la oyeran: «Creo que
esto es suyo, por favor guárdeselo para usted».
.
Por desgracia, es un hecho que algunas personas (hombres o mujeres)
disfrutan violentando a los que son más jóvenes o vulnerables que ellas.
Pueden hacerlo contando chistes obscenos o dando descripciones gráficas
de su última (real o imaginaria) aventura sexual. Si a usted no le gustan
este tipo de situaciones, no tiene por qué escuchar. Lo mejor es que diga
algo como: «No quiero escuchar esto» Si le resulta difícil, no diga
nada y salga de la habitación, pero haciendo que los demás lo noten.
.
Haga partícipes a quienes le rodean de lo que le está sucediendo. En el
trabajo s lo puede decir a los compañeros; si la situación se produce en
casa, hable con un amigo o con un pariente que pueda ayudarle. Si tiene a
alguien de su lado es más fácil enfrentarse a su agresor.
.
Otra buena razón para hablar con los demás es para saber si a ellos
también les sucede lo mismo. Una queja hecha por varias personas tiene más
peso y puede provocar una respuesta más inmediata que si se trata de una
queja aislada.
.
Si el problema persiste, anote todos los intentos de acoso, incluyendo
detalles como fechas y horas, si había alguien más presente, etcétera.
.
Si no se lleva a cabo ninguna acción, escriba una carta exponiendo los
hechos tal como usted los ve y su objeción a esa conducta. Envíe una
copia al ofensor, otra a su supervisor y guarde una para usted,
.
Haga un seguimiento de las acciones que se están realizando o de las que
no se han hecho. Si ha de haber una investigación, solicite estar al
corriente de la misma.
.
En casos extremos, puede optar por contactar con su sindicato, un tribunal
industrial o incluso con la policía. Esto es especialmente importante si
el acoso continúa fuera del puesto de trabajo.
TENER AUTORIDAD