Otra
vez con Sam y Amalia
Tras
enamorarse de una mujer como su madre (promiscua y atractiva) y después
de experimentar los intensos celos que una relación así puede generar,
Sam eligió para casarse una mujer a la que no amaba y que, por su
dependen cia de él, no cabía duda alguna de que le sería fiel. Funcionó.
A lo largo de los años, Sam nunca sintió en su matrimonio el aguijoneo
de los celos. El precio fue que tampoco sintió el éxtasis del amor, sino
simplemente una suerte de cómoda seguridad. Por un tiempo le alcanzó con
esto.
Todo
sería sin duda muy diferente con Amalia, una mujer atractiva que había
tenido muchos contactos sexuales con otros hombres, igual que su madre.
Una relación con ella tenía que ser no sólo más apasionada sino también
afectivamente más riesgosa.
Los
celos de Sam con respecto a Amalia no eran totalmente delirantes: no la
acosaba reprochándole amoríos imaginarios con otros hombres. Estaba
celoso de los hombres con los que ella efectivamente había tenido amoríos
y con los que, hasta donde él sabía, podía volver a tener los. Sin
embargo, los celos de Sam tampoco eran raciona les, porque no eran
congruentes con la realidad. Sam sabía que Amalia lo amaba y le era fiel,
pero a pesar de ello no podía dejar de imaginarla con otros hombres,
hombres que a ella ya no le interesaban.
¿Por
qué alguien imagina cosas que le causan sufrimiento?
Uno
de los factores que contribuían a los celos de Sam era un mecanismo
inconsciente llamado "disociación proyectiva". La parte
"disociada" es una parte no aceptada de nosotros mismos que
proyectamos en otra persona. Hacemos esto porque es más fácil tratar con
los rasgos negativos de otra persona que con esos mismos rasgos si los
reconocemos en nosotros mismos. Si pensamos que somos lascivos e
inmorales, podemos tratar de hacer frente a estos sentimientos difíciles.
También podemos hacer algo mucho más fácil: elegir alguien apropiado y
proyectar esas cualidades sobre esa persona. Así podemos manejar estos
sentimientos sin tener que reconocer que están dentro de nosotros.
En
el caso de Sam, la parte "disociada" era la parte de sí mismo que era
como su madre: inmoral, lasciva, infiel. Sam no podía aceptar que era
como su madre. No podía aceptar que tal vez, y sólo tal vez, él también
hacía lo impensable (por ejemplo, desear a su propia madre). Una vez que
disoció esa parte de sí mismo y la reprimió, pudo convencerse de que
era puro y moral.
Pero
la parte disociada seguía tratando de expresarse, y se expresó en la
relación de Sam con Amalia. Sam proyectó sobre Amalia sus propios deseos
prohibidos y la imagen internalizada de su madre infiel.
Si
bien en su infancia Sam no pudo hacer nada cuando descubrió la
infidelidad de su madre, como adulto tenía un cierto control sobre una
situación similar. Podía castigar a Amalia (que representaba a su madre)
por sus relaciones con otros hombres rechazándola sexualmente y negándose
a casarse con ella. Sin embargo, resulta revelador que Sam haya comenzado
a hacer esto sólo después de que estuvo seguro de que Amalia lo amaba y
no le sería infiel.
Además
de volver a poner en acto el trauma infantil de la traición materna, los
celos cumplieron dos funciones importantes para Sam. Primero, le dieron
una excusa "legítima" para posponer su divorcio de su esposa y su
casamiento con Amalia. Segundo, le permitieron desarrollar fantasías
sexuales que, habida cuenta de que se percibía como puro, moral e
inocente, le resultaba difícil admitir para sí mismo. Los celos le
dieron una excusa para imaginar los detalles de las relaciones sexuales de
Amalia con otros hombres e interrogarla acerca de ellos.
Si
a usted le preocupa la intensidad de sus celos (o de los de su compañero)
-las "locuras" que siente, piensa y hace cuando los celos le
acometen- debe analizar dos preguntas. La primera: ¿es posible que sus
celos no sean sola mente una reacción a la conducta de su compañero,
sino también una actualización de un trauma infantil? En otras palabras,
¿cuáles son las raíces de sus celos? ¿Ha visto usted a su padre o a su
madre en situaciones de infidelidad? ¿Alguno de sus padres se ha mostrado
inusualmente celoso? ¿Alguna vez ha sido testigo de una violenta explosión
de celos entre sus padres?
La
segunda pregunta es: ¿qué gratificaciones secretas obtiene usted cuando
los celos le dominan? ¿Qué función cumplen los celos para usted? ¿Le
procuran una afirmación del amor y la fidelidad de su compañero? ¿Obligan
a su compañero a comportarse de una manera más reservada o
"considerada" cuando están juntos en público? ¿Le permiten
proyectar sus propios impulsos hacia la infidelidad? ¿Son una forma de
castigarse a sí mismo? ¿Son su modo de permitirse incurrir en fantasías
sexuales?
Una
evaluación del enfoque psicodinámico
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