La
persona celosa y la relación
que produce celos
Hasta
el amorío de su esposo, Jane nunca se había considerado una persona
celosa. El amorío le hizo cambiar su percepción de sí misma.
"Descubrió" que era celosa. Pregunta: ¿su compañero le ha sido
infiel alguna vez? Si la respuesta es sí, existe la probabilidad de que
también usted se des criba como una persona celosa. De hecho, cuanto
más infieles son los compañeros -o dicho de otro modo, en
cuantas más situaciones provocadoras de celos se involucren- más alta
es la probabilidad de que las personas sean celosas.
La
infidelidad deteriora el sentido que uno tiene de la seguridad de la
relación. Hace comprender que aun un buen matrimonio puede verse
amenazado. Y resulta que la seguridad opera como un amortiguador contra
los celos. Cuanto más inseguro se siente uno en una relación, más alta
es la probabilidad de que se ponga celoso.
Otra
pregunta: ¿cuánto tiempo espera usted que dure la relación? Cuanto más
duradera espera uno que sea la relación, menor es la probabilidad de que
se ponga celoso. Resulta revelador que la duración de la relación en y
por sí misma no fue relacionada para nada con los celos: hubo parejas jóvenes
y viejas (en términos del tiempo en que sus miembros habían estado
juntos) que se describieron como celosas, y hubo parejas jóvenes y viejas
que se describieron como no celosas. La duración que se esperaba que
tuviera la relación, que es una medida de seguridad y compromiso, sí
exhibió una correlación con los celos: a mayor compromiso, menos celos.
El
compromiso con una relación no se desarrolla en el vacío. Es un reflejo
del modo en que los miembros de la pareja se Sienten el uno respecto del
otro y respecto de la relación. Los datos indican que cuanto más
satisfecha se siente una persona con su compañero y con la relación
menos celosa tiende a ser. Pregunta: ¿Cómo se siente usted con su compañero
y con la relación en general? Cuanto más satisfecho se sienta, menor será
la probabilidad de que sea celoso.
¿Son
los celos los que provocan insatisfacción, o es la insatisfacción la que
provoca celos? Se podría argüir que los celos, con su cortejo de drama,
conflicto y desdicha son la causa de la inseguridad y la insatisfacción.
Desde otro punto de vista, se podría decir que las relaciones inestables,
inseguras e insatisfactorias hacen que las personas sean más sensibles a
las amenazas y, en consecuencia, más propensas a los celos. Una
interpretación se centra en la persona celosa, la otra en la relación
celosa. ¿Cuál es la correcta? Las secciones que siguen están dedicados
a analizar ambas perspectivas y veremos que las dos son correctas.
Como
se señaló al principio, las personas no se involucran en un determinado
tipo de relación por casualidad. Desempeñan un papel activo en l
conformación de sus relaciones así como de los problemas que surgen en
ellas. Algunas personas crean relaciones en las que la probabilidad de que
se desencadenen los celos es muy baja. Otras eligen compañeros y
participan en la construcción de relaciones en tas que es muy probable
que los celos se desencadenen a me nudo. Una vez establecida la relación,
ambos compañeros tienen que estar en connivencia para que un problema de
celos se mantenga vigente.
¿Cree
usted en la monogamia para usted? Ocurre que la mayoría de las personas
creen que la monogamia es el mejor tipo de relación. Aun aquellos que no
la practican lo creen. Si bien aquellos que practican la exclusividad en
sus relaciones íntimas tienden a ser más celosos que aquellos para
quienes la exclusividad no es tan importante, las personas monógamas
tienden a buscar compañeros que piensen como ellos y en consecuencia
tienen relaciones en las que resulta improbable que se desencadenen los
celos.
Si
la conexión entre la creencia en la monogamia y los celos no parece
obvia, señalaré una conexión mucho más obvia entre lo que hacemos a
los demás y lo que tememos que puedan hacernos a nosotros. ¿Le ha sido
usted sexualmente infiel a su compañero alguna vez? (¿Nunca? ¿Una vez?
¿Muy pocas veces? ¿Muchas veces? ¿Todo el tiempo?) Es probable que
cuanto más infiel haya sido usted, más celoso sea. Cuantas más mentiras
haya dicho, más sensible se torna su oído a las mentiras, y a veces las
oye aun cuando no hayan sido pronunciadas. Cuantas más intrigas haya
urdido para poder estar con su amante, más sospechas le despertarán
ciertas situaciones que podrían ser intrigas de ese tipo.
Los
"celos proyectados" derivan de la infidelidad que uno mismo comete o
bien de impulsos a ser infiel que han sido reprimidos. ¿Ha fantaseado
alguna vez con involucrarse sexualmente con alguna otra persona que no sea
su compañero? La mayoría de la gente ha tenido fantasías de ese tipo
alguna vez. Lo que resulta revelador es que aquellos que fantasean más a
menudo con estar con alguna otra persona son también los que se describen
a sí mismos como más celosos. Como se sienten atraídos hacia otros y
posiblemente tienen pensamientos ligados a amoríos salvajes, dan por su
puesto con toda naturalidad que su compañero también tiene esos
pensamientos. Como piensan a veces en fugarse con un amante apasionado,
están seguros de que su compañero también lo piensa. La proyección de
sus propios impulsos sobre su compañero los hace ponerse celosos.
Los
celos pueden proyectarse sobre otras personas además de sobre el propio
compañero. De hecho, ciertos individuos que se describen a sí mismos
como celosos tienden a pensar que hay más gente celosa en la población
global que lo que creen las personas que se describen a sí mismas como no
celosas.
Por
añadidura, las personas que se describen a sí mismas como celosas
prefieren que sus compañeros sean celosos y en general tienden a ver a
los celos como una característica positiva de la personalidad. Son
propensos, por ejemplo, a considerar los celos como una reacción normal
que acompaña al amor, o como una respuesta instintiva a una amenaza. Son
menos propensos a verlos como un defecto.
Es
posible que aquellos que consideran que no pueden controlar su reacción
de celos necesiten creer que los celos no son un rasgo negativo. La
necesidad de justificar sus propios celos es tan grande que les impide ver
el efecto negativo que los celos pueden tener sobre las relaciones íntimas.
En realidad, cuanto más se describían estas personas como celosas, más
propensas estaban a terminar sus relaciones íntimas a causa de sus
propios celos.
¿Existe
la «personalidad celosa"?