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APRENDER A MANEJAR
LOS CELOS
MANUAL PRÁCTICO
Basado en las
Investigaciones de Ayala Malach Pines
El
enfoque conductista de los celos
El
enfoque conductista se centra, como su nombre lo indica, en la conducta
observable. A diferencia del enfoque psicodinámico y a semejanza del sistémico,
al enfoque conductista no le interesa lo inconsciente. Los conductistas
parten del supuesto de que las causas de un problema de celos, y las
soluciones para resolverlo, existen en el medio actual, aun en el caso de
que el acontecimiento desencadenante de los celos haya ocurrido en otro
tiempo y lugar.
Para
los conductistas, todos los problemas psicológicos son producto de un
aprendizaje inadecuado. Del mismo modo que los que defienden el matrimonio
abierto, disienten con el punto de vista de los sociobiólogos según el
cual los celos son naturales, instintivos e inevitables. Puesto que los
celos son aprendidos, sostienen los conductistas también pueden
desaprenderse y es posible sustituirlos por una res puesta nueva (y mejor).
Los
terapeutas conductistas definen un problema exactamente en la misma forma
que lo define la persona que acude en demanda de tratamiento. No suponen que
el terapeuta conoce el problema "real" mejor que la persona que lo está
experimentando. El objetivo del tratamiento es ayudar a la persona a
modificar las respuestas inadecuadas y los hábitos disfuncionales por la vía
de desaprenderlos y sustituirlos por respuestas más adecuadas. El
tratamiento puede aplicarse tanto a un individuo como a una pareja.
Según
los conductistas, en cada interacción las personas tratan de conseguir la
mayor cantidad de gratificaciones al menor coste posible. En la terapia de
pareja, se les enseña a las parejas a negociar contratos que permitan a
cada compañero obtener del otro más gratificaciones. El único coste es
hacer algo que el otro quiere.
La
desensibilización es una de las técnicas conductistas que se puede usar
para tratar los celos. El proceso comprende varios pasos. Primero, se pide a
la persona que confeccione una lista de las cosas que le provocan celos y
las ordene en orden de importancia según el monto de celos que despiertan.
Segundo, se le enseña una técnica de relajación progresiva que implica
aprender a relajar diferentes partes del cuerpo. Tercero, una vez adquirida
la técnica se instruye a la persona para que permanezca relajada mientras
piensa en los diferentes ítems de la lista que confeccionó. Al comienzo,
tiene que pensar en el ítem que colocó al final de la lista, el que
desencadena el menor monto de celos. Una vez que logra pensar en ese ítem y
permanecer relajado, se le pide que piense en el ítem siguiente. Si al
pensar en este ítem la persona no puede permanecer relajada, debe volver a
realizar los ejercicios de relajación y después probar de nuevo. De esta
manera, uno puede aprender a enfrentarse gradual mente con los factores
desencadenantes que le producen más celos y permanecer tranquilo.
En
los talleres dedicados a los celos uso una variante de este ejercicio, en la
que la consigna es rememorar la experiencia más intensa de celos que uno ha
vivido.
Si usted quiere
probar este ejercicio
Si
usted quiere probar este ejercicio, acuéstese en el suelo en la posición
que le resulte más cómoda posible. Imagine que está en su lugar preferido
(puede ser una parte de la casa o un exterior); es un día de sol y usted
está relajado y feliz. Inspire profundamente e imagine que está llevando
serenidad y bienestar a cada una de las células de su cuerpo. Cuando
expulse el aire, imagine que todos los sentimientos de malestar, tensión y
dolor lo abandonan. Concéntrese en relajar cada parte de su cuerpo por
separado, comenzando con las puntas de los pies y ascendiendo lentamente
hasta llegar a la cara y la cabeza, hasta que termine por sentirse
completamente relajado.
Ahora,
vuelva las páginas del libro de su historia personal hasta llegar al
incidente que desencadenó en usted los celos más extremos. Trate de
recordar la mayor cantidad de detalles que pueda. ¿Quiénes eran las
personas que participaron? ¿Qué aspecto tenían? ¿Qué fue exactamente lo
que pasó? ¿Cuándo? ¿Dónde? ¿Cuál fue su respuesta? No trate de evitar
el dolor, la furia, el pánico. Deje que estos lo inunden. Sienta el dolor
durante un minuto, después respire hondo, haga que su mente vuelva
lentamente al presente, e incorpórese hasta quedar sentado.
Apunte
todos los detalles de aquella experiencia que pueda recordar. (En los
talleres, los que participan en este ejercicio les cuentan a los otros esos
detalles.) Para un terapeuta conductista, la acumulación de este tipo de
detalles es un paso esencial del tratamiento.
La
segunda parte de este ejercicio comienza de la misma manera que la primera.
Acuéstese en el suelo e imagine que está en su lugar preferido. ¿Se trata
de una hermosa playa? ¿De un arroyo en el bosque? Imagine que está echado
allí y que el sol calienta suavemente su cuerpo. La maravillosa sensación
que procura la relajación ha vuelto a instalarse en usted. Ahora, imagine
que el sol no sólo lo calienta, sino que sus rayos le transmiten energía y
vigor. Se siente fuerte y controla la situación. Ha pasado el tiempo desde
aquella vez en que vivió su experiencia de celos más intensa, y durante
ese tiempo usted ha aprendido más acerca de usted, y acerca de las
relaciones. Usted es ahora más sabio, más experimentado y más poderoso.
Sienta su poder y su sabiduría internos. Aférrese a ellos como si fueran
un escudo o un arma mágica.
En
este momento usted está listo para remontarse en el tiempo y volver a vivir
su experiencia de celos más intensa. Imagine que le ha sido dada la
oportunidad de volver a ese episodio y revivirlo en la forma que usted
quiera. Recuerde que ahora está pertrechado con sabiduría, experiencia y
poder. ¿Qué hace usted? ¿Cómo responde esta vez? ¿En la misma forma en
que respondió aquella vez, porque fue una experiencia que le enseñó
mucho, a pesar del dolor? ¿O de otro modo, del modo en que tantas veces
deseó haber respondido: con serenidad, con elegancia, y con un control
absoluto de sí mismo y de la situación?
En
los talleres, después de que los participantes han completado este
ejercicio de imaginación guiada, se les da la oportunidad de intercambiar
sus experiencias y compartir lo que han llegado a comprender. Si usted hace
el ejercicio por su cuenta, asegúrese de apuntar tanto sus experiencias
como lo que ha llegado a comprender.
Si
al revivir su experiencia más extrema de celos decidió responder de una
manera diferente a la del pasado, recuerde que la capacidad para responder
de una manera nueva está dentro suyo. Las sensaciones de poder, de
experiencia, de sabiduría, de control, son una parte suya. Puede recurrir a
ellas en cualquier momento, aunque en las situaciones de estrés esto
requiera un mayor esfuerzo. El próximo ejercicio tiene como objetivo
convencerlo de que ésta afirmación es cierta.
Tome
una hoja de papel y dóblela longitudinalmente en dos. Escriba una letra A
en la parte superior de uno de los lados y una B en la parte superior del
otro. Rememore los pensamientos que acudieron a su mente durante la primera
parte del ejercicio. Escriba todas las que haya recordado en la parte de la
hoja identificada con la A.
A
continuación, rememore todos los pensamientos que tuvo durante la segunda
parte del ejercicio. Escriba todos los que haya recordado en la parte
identificada con la B.
Ahora
despliegue la hoja y compare las dos columnas.
Por
ejemplo:

Repita
las frases de la columna B una y otra vez, todos los días, de modo que la
próxima vez que los celos lo golpeen le resulten familiares y pueda
recurrir fácilmente a ellas.
Terapia racional-emotiva para el tratamiento de los celos
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