"NO
QUIERO TENER QUE PEDIR POR LO QUE NECESITO"
(o
"¿PORQUÉ NO PUEDES LEER MIS PENSAMIENTOS?")
La mayoría de las personas razonables nunca entrarían a un negocio
esperando que el vendedor intuya qué desean comprar. Sin embargo, mucha
gente encara sus relaciones íntimas precisamente con esa expectativa.
Consideran que no deberían tener necesidad de decirles a sus seres
queridos qué necesitan para sentirse amados y apreciados; de alguna
manera ellos deberían saberlo, y si no lo saben es porque en realidad no
los aman. Así por ejemplo, un hombre afectado por ese bloqueo podría
decirle a su esposa: "Si ella de veraz me amara sabría qué es lo que
quiero; yo no tendría necesidad de decírselo". O una mujer podría
decir: "Si debo decirla a mi pareja qué es lo que deseo, ¿de qué
sirve?
Casi siempre el bloqueo 'No quiero tener que pedir lo que necesito'
está asentado sobre otro. Algunas personas padecen el bloqueo 'No
merezco amor', y en consecuencia creen que aun si decidieran pedir lo
que necesitan, no lo conseguirían porque no lo merecen. Quienes padecen
el bloqueo 'EN mi horóscopo no hay amor' ven el mundo como un lugar
tan hostil que también ellos consideran inútil pedir lo que
necesitan'. '¿Para qué tomarme la molestia?', razonan. 'De todos
modos no obtendré lo que pido'. Para los que padecen el bloqueo 'No
necesito a nadie: soy fuerte', pedir lo que necesitan está fuera de la
cuestión porque eso implicaría reconocer que tienen necesidades. Y para
aquellos cuyos bloqueos nacen de una visión del mundo como lugar de
castigo, siempre existe el temor de que si pronuncian esas palabras
supuestamente egoístas -'necesito' o 'quiero'- un castigo
terrible caerá sobre ellos.
Muchas personas creen que pedir lo que necesitan es simplemente una
muestra de mala educación. Cuando alguien pasa por una crisis es habitual
que sus amigos, vecinos y familiares le digan una y otra vez: 'Avísame
si necesitas algo' o 'Dime qué puedo hacer por ti'. ¿Pero cuántos
son capaces de responder con naturalidad: 'Bueno, ya que te ofreces, en
realidad hay algunas cosas que necesito', y decirlo sin sentir que le
están imponiendo una obligación al otro? SI bien en teoría muchos estarán
de acuerdo en que lo mejor es ser directo, casi todos nosotros aprendimos
en la infancia que decir sin vueltas 'esto es lo que necesito' o
'esto no es lo que quiero decir' es descortés, prepotente y egoísta.
Antes que correr el riesgo de merecer esos calificativos, es comprensible
que muchas personas opten por permanecer en silencio, con la esperanza de
que los demás adivinen sus necesidades.
Una premisa central subyacente en el bloqueo 'No quiero tener que pedir
lo que necesito' es que SI PODEMOS DECIRLE A
ALGUIEN QUÉ DEBE HACER PARA MOSTRAR SU AMOR POR NOSOTROS, DE ALGUNA
MANERA EL AMOR SE DEGRADA. Una comida de alta cocina no pierde
nada de su sabor ni de su valor alimenticio porque le hayamos dicho al
camarero qué queríamos comer. No obstante, mucha gente considera que un
gesto de amor que se hace en respuesta de un pedido ('Por favor, podrías...')
o a instrucciones ('Esta es la forma en que me gusta que me toquen' o
'Me siento bien cuando tú...') prácticamente no cuenta para nada si
se lo compara con un gesto de amor realizado en forma espontánea y sin
instrucciones. No advierten que al adoptar esa posición -'Si tengo
que pedir lo que necesito, no sirve'- lo que hacen es crear las
condiciones para pasar el resto de sus días con muchas de sus necesidades
insatisfechas. Pues lo que en realidad están diciendo es: 'Sólo
aceptaré el amor que no tengo que pedir', lo cual puede leerse así:
'Prefiero vivir sin amor antes que recibirlo diciéndoles a los demás
lo que necesito'.
La persona gravemente afectada por este bloqueo tiene dificultad para
expresar los deseos y necesidades más simples, como por ejemplo qué
desea servirse en un restaurante o cómo quiere que le corten el pelo en
la peluquería. EN otros casos, la dificultad se manifiesta sólo en
determinado tipo de situaciones. Por ejemplo, personas que son seguras
para expresar sus necesidades y deseos, pueden tener dificultad para
hacerlo en relaciones en las que sienten que la otra persona tiene más
poder, como en una relación de pareja con una figura esquiva o
autoritaria.
A
algunas personas les cuesta expresar sólo cierto tipo de necesidades. Por
ejemplo, muchas personas que consideran una tontería esperar que los demás
les lean el pensamiento, traen sin embargo esa expectativa a la cama.
Creen que si lo que quieren 'es correcto' su compañero sexual de
alguna manera 'lo sabrá'. No es difícil tomarse esta idea viendo cómo
presentan las relaciones sexuales el cine y la televisión. Rara vez, o
nunca, las escenas de amor muestran a las dos personas diciéndose la una
a la otra qué les gusta: a decir verdad, apenas si hablan. Aunque en la
vida real hay una considerable dosis de torpeza y turbación la primera
vez que dos personas hacen el amor, en la pantalla los amantes siempre
parecen saber mágicamente y con toda exactitud qué deben hacer el uno
por el otro desde el primer momento.
EL
DESEO DE SER MIMADO
Acaso
el aspecto más significativo del bloqueo 'No quiero tener que pedir lo
que necesito' sea que hasta las personas de más sólida salud psicológica
tienen por lo menos un pequeño toque de él. Ello se debe a que este
bloqueo es la extensión o la manifestación extrema de un intenso
-aunque a menudo inconsciente- deseo que casi todos compartimos: el
deseo de vernos transportados a un estado infantil idealizado en el que
cada una de nuestras necesidades fuera satisfecha sin necesidad de
pedirlo. Para quienes en verdad tuvieron ese privilegio en la infancia, el
deseo es RETORNAR al tiempo en que sus padres podían leerles el
pensamiento. Para quienes no fueron tan afortunados, el deseo es
EXPERIMENTAR POR FIN lo que les faltó en la infancia.
"¿por
qué debo dar tanto para recibir tan poco?"