Dar la definición
Para
definir el pensamiento, nos vemos obligados a trabajar con un
vocabulario restringido, compuesto por términos lo más usuales
posibles La asimilación del lenguaje no debiera ser un obstáculo
a la comprensión Pero, ahora que disponemos ya de una
representación coherente de este conjunto de actividades
mentales, se hace innecesaria esta precaución Podemos añadir
algunas nociones a nuestro vocabulario. El esfuerzo de
definición correspondiente agudizará nuestra percepción, el
enriquecimiento del lenguaje facilitará la expresión, será,
además, una nueva ocasión de comprobar los resultados de los
capítulos anteriores.
No tiene, pues, utilidad
seguir privándose de palabras estrechamente ligadas al
pensamiento, como reflexión, abstracción, inteligencia... A
condición de que las definamos.
¡Cuidado! No pretendemos, con
este juego de definiciones, inscribirnos en el gran concurso de
lanzamiento de piedras al mar de las controversias. Estas
nociones dan motivo a múltiples disputas que durarán una
eternidad, si no más. Nuestro objetivo es definir estos términos
con el fin de mejorar nuestro conocimiento y dominio del
pensamiento.
Queremos integrar este
vocabulario en nuestra construcción, hacer que sea una pieza
suplementaria del edificio.
Ésta es la razón por la que
le aconsejamos que se sirva al máximo del esquema que resume
nuestra representación del pensamiento, para expresar sus
definiciones.
He aquí una lista de seis
términos relativos a la actividad mental, empleados en la forma
más corriente. ¿Qué sentido les atribuiría usted?
Reflexionar:
Reflexión:
Abstracción:
Análisis:
Síntesis:
Inteligencia:

¡Dejemos de lado los
diccionarios, sin duda alguna, imprecisos cuando el tema tiene
que ver con el pensamiento! Los elementos de respuesta que
proporcionamos resultan de lecturas de la obra de Piaget.
Citemos, en especial, los escritos resultantes de un debate
entre Jean Piaget y Noam Chomsky, publicados bajo el título de «Théories
du langage. Théories de l'apprentissage». Precisemos, para
evitar confusiones, que no pretendemos que estas definiciones
sean las del «maestro». En cambio, sí afirmamos que nuestra
«reflexión» se ha nutrido abundantemente de está obra.
Para que esta última frase
encuentre un sentido claro, se hace urgente entrar en el meollo
del tema.