La comparación de estos tres
tipos va a disipar los restos de niebla. ¿Qué tienen de común
estas tres formas de abstracción? Dos cosas: el «reflejo» y la
reflexión, en cada caso el proceso se compone de un «reflejos
seguido de una re flexión. Esta observación nos muestra una
definición de la abstracción de una asombrosa concisión.
Abstracción: acción
formada por un "reflejo" seguido de una reflexión.
La simplicidad es sólo
aparente. En primer lugar, esta definición utiliza dos nociones
elaboradas e introducidas previamente, que permiten esta
sorprendente formulación. Separar luego los dos puntos comunes,
ocultos bajo una avalancha de diferencias, no tenía al principio
nada de evidente, más aún debido a que la tentación de
distinguir antes que comparar no facilita el trabajo.
El camaleón es un animal que
posee la facultad de acomodar su apariencia al entorno, lo cual
le proporciona una capacidad de camuflaje extraordinaria. La
abstracción es una actividad camaleónica. Se adapta al terreno,
toma una forma particular según que se apoye en la realidad, la
representación o el saber adquirido, sin que por eso cambie su
dinámica fundamental. Esta adaptación desconcierta a nuestros
espíritus, aficionados a nociones sensatas de efectos limitados.
Lo peor llega en el tercer tipo (imaginativo-lógica). La
realidad concreta desaparece, la imaginación y la lógica se
intercambian los papeles, el esfuerzo mental se modifica, el
camaleón se transforma en un fantasma.
La causa profunda de la
reputación de dificultad y de oscuridad de la abstracción se
encuentra en esta mutación y no en el proceso mismo. Como con
los O.V.N.I.S., los encuentros con el tercer tipo espantan, pero
el peligró. No parece estar tan justificado Con las matemáticas
se alcanza el colmo del horror. El camaleón-fantasma se
convierte en dragón. La abstracción imaginativo-lógica se
desencadena hasta el estado puro Es inútil buscar más lejos el
origen del reproche habitual que se hace a las matemáticas de
ser demasiado abstractas
Análisis
El término viene de la química, donde
designa la descomposición de una sustancia en sus principales
elementos. Tomado como actividad mental conserva este mismo
sentido: descomponer un conjunto en sus elementos esenciales. Es
una forma particular de abstracción que puede ser del tipo 1, 2
o 3, pues actúa sobre la realidad, la representación o sobre el
saber adquirido. Las nueve hipótesis que anterior mente hemos
enunciado son un ejemplo de análisis del pensamiento.
Síntesis
En química corresponde a la operación
inversa del análisis, consiste en crear artificialmente una
sustancia a partir de sus componentes. Como herramienta del
pensamiento, es otra forma de abstracción (tipos 2 o 3) que
reorganiza una representación o un conjunto de conocimientos
adquiridos, haciendo resaltar las articulaciones deductivas y
los eslabones ordenados de los diversos componentes. Constituye
el complemento inseparable del análisis, tal como nuestro
esquema explicativo del pensamiento, que constituye una síntesis
del análisis en nuestras siete hipótesis.
Inteligencia
¡Es una cuestión con trampa! Ha
habido generaciones que se han enfrentado por dar un sentido
preciso a este término. No tendremos nosotros la imprudencia ni
la presunción de participar en la colosal disputa sobre la
inteligencia y las posibles maneras de medirla. Nuestra
intención se limita a hacer una observación y algunas
sugerencias.
La inteligencia no aparece en
ningún momento en nuestro análisis del pensamiento. No se
encuentra en la lista de los elementos del pensamiento. No
pertenece a unos pertrechos del cerebro que la naturaleza
pondría en opción más o menos según los modelos.
La inteligencia parece
designar más bien la cualidad dé funcionamiento del pensamiento,
un equilibrio entre los tres tipos de abstracción, una
coherencia entre lo empírico, lo lógico y lo imaginativo-lógico.
La realidad y la representación se están moviendo
constantemente. Este equilibrio no puede ser más que dinámico,
una construcción precederá en todo momento. De alguna manera,
como el metabolismo de nuestro camaleón-abstracción.
Esta representación de la
inteligencia, que cuadra con nuestro análisis del pensamiento,
implica una consecuencia fundamental:
La inteligencia de un
individuo no es ni permanente ni universal, el equilibrio se
puede romper, restablecerse, existir o no, según los campos.
Le sugerimos que medite sobre
esta hipótesis, pues me rece un reflejo que tiene forzosamente
que conducir a una reflexión enriquecedora. ¡Ánimo!