SOMETA SU INTELIGENCIA A UN TEST
(Duración Máxima de Tres Minutos)
Seguro que usted se ha
enfrentado ya alguna vez a estos temibles "instrumentos de
medición" que los tests de inteligencia pretenden establecer. Se
los encuentra tanto en las pruebas de contratación de personal o
de orientación como en la prensa, bajo el título de «haga un test
de su personalidad". Los psicólogos se sirven de ellos para medir
el famoso «coeficiente intelectual», cuyo cálculo le puede
indistintamente propulsar a usted a la categoría de los
superdotados, incluso de genios, o precipitarle dentro de un negro
interrogante sobre sus capacidades reales. Entre las pruebas
clásicas figuran los tests numéricos, que van a constituir la base
de nuestro cuarto juego.
Se le proporciona a usted, por
ejemplo, la serie de números:
1 2 3 4 5 ?
y se le pide que sustituya el ?
por el número que completa esta serie. En este caso se le aconseja
responder:
1 2 3 4 5 6
He aquí cinco pruebas tornadas
de un test auténtico que consta de cincuenta en total; para él que
se otorga un máximo de treinta minutos. Tiene usted, pues, tres
minutos.
Coja un reloj, bolígrafo y una
hoja de papel y dispóngase a empezar inmediatamente.
Encuentre el número que falta.

Había que responder:

¿Por qué estas respuestas? ¿Qué
género de razonamientos han seguido los elaboradores del test para
obtenerlas? ¿Revelan los «?» cualidades deductivas o hipótetico-deductivas?
El principio de estas pruebas
es simple Los números pro puestos no están elegidos ni ordenados
al azar. Existe en ellos una relación que es necesario descubrir.
En la primera pregunta, 24 se
obtiene de la observación siguiente: la lectura de los números en
sentido contrario a las agujas del reloj proporciona la sucesión:

teniendo en cuenta las
diferencias entre dos números consecutivos, es fuerte y sólida la
tentación de sacar la conclusión de que la diferencia entre 18 y
es 6, y así:
? = 18 + 6 = 24
Pero si recorre el círculo en
el otro sentido, más habitual, puesto que es el de las agujas del
reloj, la sucesión y las diferencias se invierten:

La diferencia entre y «?» bien
podría ser 1, y entonces:
? = 4-1 = 3
De estos dos resultados ninguno
parece más verdadero o más falso que el otro. Cada uno corresponde
a una hipótesis diferente. No se trata, sin embargo, de un
razonamiento hipotético-deductivo. Esta manera de razonar obliga a
enumerar todas las eventualidades posibles y las dos hipótesis
consideradas no son forzosamente las únicas imaginables.
En esta nueva forma de
razonamiento se expresa una única hipótesis comprobada por los
datos conocidos, la cual permite luego iniciar un razonamiento
deductivo. La operación de formulación de la hipótesis compatible
con los informes existentes lleva el nombre de inducir, por lo que
bautizaremos este tercer género: "razonamiento inductivo".
Las otras cuatro preguntas son
también ejemplos de razonamiento inductivo.
En la segunda, 48 resulta de la
hipótesis:

En la tercera, si suponemos que
la suma de los dos primeros números de cada línea del cuadro es
igual al tercero, obtenemos ? = 333. Los que piensan que la
diferencia entre los números de cada columna es 111,
responden ? = 444.
En la cuarta, la inducción de
descenso regular de la suma de cada línea conduce a ? = 3, por el
contrario, el aumento constante de la suma de cada columna coloca
el ? en 15.
En la quinta seguimos
encontrando dos proposiciones equivalentes:

Realizar un razonamiento
deductivo es verdaderamente un signo de inteligencia y Piaget
considera la capacidad de llevar a cabo un razonamiento
hipotético-deductivo como etapa importante de la maduración
intelectual.
Inducir la misma hipótesis que
cualquier otro, incluso si este otro es un psicólogo, ¿es
verdaderamente un signo de inteligencia? ¿Se le puede dar tanta
importancia a una feliz coincidencia?
De cualquier forma, no
olvidemos que deducir e inducir son dos operaciones muy diferentes
y que sería lamentable cualquier confusión al respecto.
Un razonamiento inductivo se
desarrolla, también a partir de una hipótesis, pero lo bien
fundado de ésta no podrá comprobarse por el solo conjunto de datos
o informaciones de partida.

LOS
ENIGMAS:
CINCO JUEGOS DE ENTRENAMIENTO