Cuatro parejas están pasando
juntos una tertulia nocturna. Sus nombres son: Amandina, Bárbara,
Cecilia, Dionisia, Eduardo, Fabricio, Gastón y Héctor.
En un momento dado, Fabricio se
pone a tocar la trompeta acompañado por Cecilia. Dionisia, que no
es la mujer del trompetista, no tiene gana de bailar, Héctor se
queda haciéndole compañía. Los dos se dan cuenta, entonces, de que
la mujer de Eduardo no está bailando con su marido, sino con el de
Amandina.
¿Quién es la mujer de Héctor?
He aquí una manera, entre
otras, de llegar a la solución. La imaginación permite reorganizar
los datos, utilizando la lógica, en un cuadro del tipo siguiente:

¡El razonamiento,
contrariamente a lo que, deja suponer la complejidad del
enunciado, es puramente deductivo!
Tenemos los ciatos básicos
siguientes, obtenidos esencialmente por obra de la lógica:
1. Fabricio, que está tocando
la trompeta, no puede ser el marido de Amandina porque el marido
de ésta está bailando.
2. Cecilia, por una razón
análoga, no puede ser la mujer de Eduardo.
3. Lo mismo para Dionisia.
4. Dionisia no es la mujer de
Fabricio.
5. Héctor no puede ser el
marido de Amandina porque no está bailando.
6. Amandina no puede ser la
mujer de Eduardo.
De aquí que obtengamos este
cuadro:

¡Gastón sólo puede estar casado
con Amandina, luego Dionisia, con Héctor! Esta es la respuesta a
la pregunta planteada.