Nuestra idea va tomando forma, nos queda por compro
bar su exactitud referida a la tercera
transformación: la formulación de hipótesis.
Para formular una hipótesis la imaginación debe
fabricar suposiciones que completen lo conocido.

En el razonamiento hipotético-deductivo la
imaginación busca los puntos sobre los que va a apoyarse el estudio
de todas las posibilidades. En «Los ángeles y los diablos», ¿se van
a hacer suposiciones sobre Juan, Pablo, José, Santiago o Jorge, o
sobre el número de diablos? Santiago está descartado de entrada
porque se nos presenta un punto muerto (impasse). No se considera el
número de diablos, pues está des provisto de una utilidad inmediata.
Reencontramos las funciones habituales de la lógica: orientación y
selección. El criterio de selección es particularmente simple y se
resume así: se puede esperar que. este
conjunto de hipótesis vaya a poner en marcha de forma estable el
proceso deductivo?
En el razonamiento inductivo la imaginación debe
proporcionar hipótesis globales compatibles con un conocimiento
parcial (ver nuestros tests de inteligencia). La imaginación ha
propuesto relaciones entre los, números bajo el control de la
lógica, y se han conservado los que efectivamente se comprueban, La
eliminación por contradicción reaparece ahora, mientras que en la
deducción hipotética no había sido de utilidad. Esta diferencia
muestra que nuestras dos actividades hipotéticas emplean la lógica
de distinto modo.
Esto coincide todo ello con la explicación ilustrada
por nuestro esquema. Nuestra primera hipótesis está, pues, madura.
Se resume en dos puntos:
1) El esquema de comprensión.

2) Una definición del papel de la imaginación y de
la lógica.
La imaginación ejerce una doble función; la primera
consiste en proponer medios para des de una representación
existente, la segunda es en realidad el instrumento que permite
anticipar las consecuencias de estas proposiciones y evaluar el
interés de su utilización. El papel de la lógica es cuádruple:
orienta la búsqueda imaginativa, elimina las proposiciones que
desembocan en una contraindicación, descarta las que conducen a un
punto muerto y selecciona la vía a través de la cual nos imaginamos
poder avanzar mejor hacia una solución.
Un breve descanso
Antes de revelar nuestra segunda hipótesis,
intentemos dar nos buena cuenta de los papeles de la imaginación y
de la lógica en el juego siguiente: