La pista parte de un lógico
con rigor y nos lleva a través de la primera frasede la base
lógica a una persona que hace buenos razonamientos. A
continuación, no se hace alusión más que a razonamientos malos.
Tenemos, pues, que transformar, como hemos hecho antes, esta
afirmación en «un buen razonamiento lo hace un buen matemático».
La segunda frase nos dice entonces «que un buen matemático sabe
resolver los problemas de la teoría de los conjuntos», personaje
estimado, según la última afirmación, por los niños.
Un lógico con rigor es
apreciado por los niños.
¿Escasean los diablos?
He aquí
la base lógica:
Si
la persona es un diablo, entonces miente.
Si
miente, entonces no se puede confiar en ella.
Si
no se puede confiar en una persona, entonces es que esta persona
pertenece a un grupo de gentes que escasean.
La cadena se ha roto entre
las dos últimas afirmaciones. Aun cuando transformemos la
tercera frase en:
«Si la persona
pertenece a un grupo numeroso, entonces se puede confiar en
ella.»
No se restablece la
continuidad. No se puede deducir nada sobre el número de
diablos.
Los veleros
Para proponer una sucesión de
deducciones que nos lleven de los veleros a sus precios, hay que
transformar dos de los enunciados de la base lógica:
«Un barco pequeño se defiende
mal en la mar» equivale a
«Si el barco se
defiende bien en la mar, entonces es grande. »
«Un barco que no puede ir
rápido no tiene buenas velas» equivale a
«Si un barco tiene
buenas velas, entonces puede ir rápido.»
Entonces, podemos ordenar las
deducciones, de la siguiente manera:
Un velero se defiende bien en
la mar, luego es grande, luego tiene buenas velas, luego va
rápido, luego es caro.
¡Los veleros son caros!
Los psicólogos
Los malos psicólogos confunden
inducción y deducción, luego interpretan mal los tests, luego
contratan mal, luego pueden poner en peligro a las empresas.