Después de estas narraciones,
el inspector Laprueba no ha podido por menos de formular una
decena de apreciaciones sobre todo y sobre nada.
Se consignan más abajo sus
opiniones y lo que él deduce de ellas. Está claro que sólo a él
le comprometen. ¿Puede usted comprobar los razonamientos del
inspector?
Precisemos que no le estamos
pidiendo que entable polémicas, sino que se atenga a observar si
cada uno de los razonamientos se tienen en pie: que de las
premisas enunciadas se puede efectivamente concluir como el
inspector (respuesta sí), o que él está equivocado (respuesta
no), o que usted no tiene ninguna respuesta al respecto
(respuesta "?").
A medio camino le indicaremos
un modo de representación que, si usted no se la había
imaginado, le ayudará a aprehender mejor estos problemas. Pero,
como comienzo, actué honradamente y analice algunas frases como
ha ce usted todos los días cuando discute con alguien, cuan do
oye la radio, al leer un libro, cuando ve la televisión,
etcétera.
Cinco primeras
deducciones
1. Ningún espía es
periodista.
Usted es periodista.
Deducción:
Usted no es un espía.
2. Si una persona no es
honrada, entonces tiene fiebre.
Los policías son siempre
personas honradas.
Deducción:
Los policías no tienen
fiebre nunca.
3. Todos los políticos son
unos hipócritas.
Algunos políticos no beben
alcohol.
Deducción:
Entre los individuos que no
beben alcohol algunos son unos hipócritas.
4. Algunas corbatas son de
mal gusto.
Yo admiro todo lo que es de
buen gusto.
Deducción:
Hay algunas corbatas que yo
no admiro.
5. Lo he leído en un
periódico.
Todos los periódicos
cuentan mentiras.
Deducción:
Era una mentira.